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24.2.07

Devoto de Lacan. Slavoj Zizek en Elpais.com.

Hoy ha publicado el diario elpais.com una reseña sobre Slavoj Zizek en la sección ensayo de su cultural Babelia. Aunque, según mi criterio, peca de superficial, cosa difícil de evitar en una reseña, su lectura me ha parecido interesante como leve acercamiendo al autor. Así que, sin más, les dejo dicho artículo:

El filósofo esloveno Slavoj Zizek utiliza la obra y las teorías de Jacques Lacan, un intelectual tan admirado como vilipendiado, para renovar el pensamiento crítico.

La obra y la figura del célebre psicoanalista francés Jacques Lacan suscitan tres reacciones características. Están los que piensan que Lacan fue un payaso embaucador. Luego están los que, aun reconociéndole una inteligencia diabólica, fruncen el ceño ante sus extravagancias. Y, por último, están quienes lo veneran como mesías de una comunidad psicoanalítica regimentada con mano férrea por su yerno y albacea intelectual, Jacques-Alain Miller. [...]

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23.2.07

Proyecto: leyendo "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty. Capítulo 3: La contingencia de la comunidad liberal.

[ Este es el Capítulo 3 de la obra "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty.Para saber de qué va esto pasa por aquí. En la barra izquierda encontrarás los post dedicados a este proyecto, más abajo, al final de la columna izquierda, encontrarás los proyectos ya terminados. Al final de este proyecto colgaré el artículo entero.]

Rorty concede que se le puede tachar de relativista o de irracionalista, incluso de inmoralista. Sin embargo, considera que dichas acusaciones emplean un léxico obsoleto que debiera ser reemplazado. En este sentido cree que sería beneficioso que las instituciones y la cultura se deshicieran de él. Intentará mostrar que este léxico heredado del racionalismo ilustrado, sin bien fue válido en los albores de la democracia liberal, hoy en día es un obstáculo. Como alternativa propone el giro en torno a nociones de metáforas y de creación de sí mismo, para ello se valdrá de una reformulación en clave no racionalista y no universalista. No se buscaran fundamentos sino se tratará de redescribir.

Rorty sostiene que el gran rasgo que debería determinar a una sociedad liberal es la de la conciencia de la contingencia de las cosas y opiniones. Figuras que servirían para ilustrar esta postura serían: Nietzsche, William James, Proust, Freud o Wittgenstein. Esto sería una receta crucial para curar nuestra "profunda necesidad metafísica".

Sucederá que entre los que usan el viejo lenguaje y los que usan el nuevo será difícil una comprensión mutua. Lo racional siempre estará del lado del léxico viejo. Así observado todo progreso pasado de la sociedad europea se presentó inicialmente como irracional. El léxico crítico que gira en torno a nociones como "racional", "criterios", "fundamentos", etc. ya no es válido.

No hay forma de elevarse por encima de la cultura, del lenguaje, para sacar de ella la validez de conceptos como: "libertad", "verdad", etc. No puede salirse de la cultura y ver, desde fuera, tal o cual término. Es una ingenuidad pensar que la filosofía puede encontrar un lugar neutral donde meditar. La filosofía como centralidad se vuelve ridícula. Mejor sería que los filósofos admitiesen la imposibilidad de encontrar un terreno central. Esto lo acepta, lo ve así, el liberal. Estos son principios de la sociedad liberal.

Una sociedad liberal es aquella que se limita a llamar "verdad" al resultado de los combates dialécticos sea cual sea el resultado. Por esto sirve mal a una sociedad liberal el intentar dotarla de fundamentos. La cultura liberal necesita una mejor descripción de sí antes que una búsqueda de argumentos.

Durante la Ilustración se buscaron fundamentos sólidos en la ciencia, como la disciplina que más dotaba de verdades, lo "lógico" y "objetivo", ya no es así, por, al menos, dos motivos: en primer lugar la ciencia ya no es el área más interesante, excitante y prometedora de la cultura, en segundo lugar, los historiadores de la ciencia han puesto de manifiesto que la imagen del científico no es la de la Ilustración, al igual que lo difícil que es aislar algo así como el método científico. Las áreas que ahora ocupan el lugar que antaño ocupaban las ciencias son el arte y la política utópica.

Literatura y política, estas son las esferas que debe tener presente la sociedad liberal. Necesitamos una redescripción del liberalismo como la esperanza de que la cultura en su conjunto pueda ser, en su conjunto, "poetizada", y no como la esperanza de la Ilustración de que se la pueda racionalizar o tornar "científica". A su modo de ver, una organización política idealmente liberal sería aquella cuyo héroe cultural fuera el "poeta vigoroso" y no el guerrero, el sacerdote, el sabio o el científico "lógico", "objetivo", buscador de la "verdad".

La moralidad, como hemos visto, es el artefacto humano contingente. Defender tal o cual concepción moral siendo contingente no es más que identificarse con esta u otra contingencia.

Resumiendo: los ciudadanos de su utopía liberal serían personas que percibieran la contingencia de su lenguaje de deliberación moral y, por tanto, de su conciencia y de su comunidad.

Para Rorty es crucial eliminar el presunto fundamento suprahistórico de la filosofía. Adentrarse en una narración histórica acerca del surgimiento de las instituciones liberales y las costumbres liberales, siendo éstas las que han hecho y harán posible la discusión acerca de la crueldad. Con esto la idea de verdad como correspondencia con la realidad podría ser reemplazada gradualmente por la idea de la verdad como la que llega a crearse a través del consenso dialógico.

22.2.07

Misoginia y moda.

[Aprovechando el post anterior de Ivan Karamasov sobre la mujer en la sociedad espectacular retomo un post, anteriormente publicado por servidor en capitalismoybarbarie acerca de un asunto también relacionado con la mujer.]

Los cuerpos esqueléticos, encorsetados, molidos, encerrados en el interior de prendas inverosímiles desfilan por las pasarellas de moda de medio mundo, tras la moda actual subyace el impulso misógino de la sociedad patriarcal que todo lo llena.

El canon de belleza que se pretende imponer desde las pasarelas convierte a la mujer en un ser subhumano, una imagen demacrada cercana a la del moribundo agonizante. Se imponen medidas a las que sólo se puede acceder a través de un ascetismo alimenticio torturador, la belleza se asocia, de esta manera, con el sufrimiento, deja de ser algo espontáneo, un fenómeno de la vida, una muestra radiante de salud y se convierte en culto a la muerte, al sufrimiento, al castigo.

Una sociedad que admita como belleza el resultado de la tortura ejercida contra uno mismo, tanto física como mental, no puede ser más que una sociedad perversa donde la vida queda relegada a la categoría estética de lo feo.

El cuerpo femenino adaptado a los cánones es el resultado del inmenso odio que sobre la feminidad ha proyectado la sociedad, cada uno de nosotros, no sólo se busca una belleza conlindante con la eliminación física de la persona, se busca la trasmutación de la mujer en hombre como paso previo, un cuerpo que ha perdido su género en favor del género opresor será, simbólicamente, el paso previo a la victoria final que supone la muerte de la mujer. Se fomenta la eliminación de todo aquello que de voluptuoso tiene la mujer, hacer de su cuerpo una línea unidimensional, que las valles se tornen llanúras.

El sufrimiento que la mujer ha de padecer para aspirar a cumplir el ideal no queda en lo que de suplicio tiene el ascetismo necesario sino que en lo simbólico se extiende aún más. Una vez se cumple el patrón físico su cuerpo será cubierto por prendas que hagan aflorar el nuevo género recién aceptado. Los cuerpos famélicos son revestidos con prendas opresoras, que cohartan la libertad del propio cuerpo, prendas finas que muestran las propias rejas de la carcel, la carne pegada al hueso, las costillas que peligrosamente parecen amenzar con salir a la luz, con quebrar la piel. Unos vestidos que impiden una respiración natural, un movimiento ágil en favor de poses y gestos corporales propios de autómatas.

20.2.07

"La mujer en la sociedad espectacular" por Ivan Karamasov.

Me hago eco de un magnífico artículo escrito por Ivan Karamasov en su blog capitalismoybarbarie. Un arduo proyecto crítico comenzado, no con muy buen pie, hace unos meses y que ahora, a punto de reestructurarse aún nos deja buenos artículos:

La mujer en la sociedad espectacular

La compra-venta de sexo en la vida contemporánea es uno de los rasgos más característicos de los modelos sociales actuales. A la vez, confirma la tendencia a la desmaterialización de los productos estrella dentro de la sociedad espectacular. No se vende a la mujer misma, porque tal cosa es imposible: se vende el deseo de verla desnuda, su contemplación. La comparación entre las mujeres fruto de dicho comercio, y las mujeres de la vida cotidiana, resulta demasiado devastadora para las segundas.

Seguir leyendo.

*Por otra parte, como verán, bajo este post, ya está colgado el resumen del segundo capítulo del proyecto que estamos llevando a cabo.

Proyecto: leyendo "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty. Capítulo 2: La contingencia del yo.

[ Este es el Capítulo 2 de la obra "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty.Para saber de qué va esto pasa por aquí. En la barra izquierda encontrarás los post dedicados a este proyecto, más abajo, al final de la columna izquierda, encontrarás los proyectos ya terminados. Al final de este proyecto colgaré el artículo entero.]


La palabra yo es una palabra vacía. Se precisaría, sin duda, describir los detalles acerca de ese yo.

La filosofía, desde la antigüedad, ha luchado por deshacer la tensión existente entre el reconocimiento necesario para poder aspirar a la creación de uno mismo y la búsqueda de un denominador común a todos los mortales, un universal. Así es que los filósofos más relevantes de nuestro siglo han sido aquellos que han concebido la libertad como reconocimiento de la contingencia. En este sentido, siguiendo a Nietzsche, consideran que el auténtico héroe de nuestro tiempo es el poeta vigoroso y no, como es costumbre considerar, el científico. En esta línea de mostrar lo universal y necesario de la contingencia están los grandes filósofos postnietzscheanos Heidegger y Wittgenstein. Estos dos filósofos llegan a enredarse en la disputa entre poesía y filosofía buscando unos términos en los que la filosofía honrosamente pueda capitular ante la poesía.

Fue Nietzsche el primero en negar la posibilidad de conocer la verdad. Recordemos que para él la verdad es "un ejército móvil de metáforas", de tal forma que el hombre no puede aspirar a encontrar una verdad en sí mismo sino a crearse a si mismo como animal mortal que es. El conocimiento de sí es, para Nietzsche, la creación del sí mismo, el reconocimiento de la contingencia del yo. Y es que crearse a sí mismo es ser capaz de poner en juego nuevas metáforas que le redescriban. Fracasar como humano y como poeta es aceptar la descripción que otro ha hecho de sí mismo. De tal modo, la única manera de hacer remontar a su origen las causas del propio ser sería la de narrar una historia acerca de las causas de uno mismo en un nuevo lenguaje. Siguiendo la teoría lingüística de Davidson debemos considerar que el paso del lenguaje literal al metafórico es el paso de viejas a nuevas metáforas.

El capacitado para comprender la contingencia del mundo es aquel que, contemplando, teniendo presente, que el lenguaje no se adecua al mundo, es capaz de emplear las palabras como nunca antes habían sido empleadas. Ya Nietzsche sospechaba que sólo los poetas podían apreciar auténticamente la contingencia. Con lo dicho la línea que separa la debilidad de la fortaleza es la línea entre el viejo y el nuevo lenguaje.

Mientras que Kant universalizó el sentido moral, el gran logro de Freud es mostrar que el sentido moral es meramente individual y depende de infinidad de circunstancias plenamente contingentes. Freud nos deja con un yo que consiste en un tejido de contingencias antes que un sistema de facultades estructurado al menos virtualmente. Freud no intenta tender puentes entre lo público y lo privado sino que los aborda por separado. Por un lado la ética privada de creación de sí mismo y una ética pública de acomodamiento público. Freud renuncia plenamente a la idea de lo verdaderamente humano, en esto la coincidencia con Nietzsche es plena. Al revelar la dinámica del inconsciente el psicoanálisis ya da a todos los humanos cierta categoría de poetas.

Deben vencer las metáforas de la creación del sí mismo a las metáforas del descubrimiento, esto significa, que la poesía debe vencer sobre la filosofía. Esta victoria mostraría que el único poder que tenemos sobre el mundo es el poder de redescribirlo. Con esto no se pretende divinizar al poeta sino observar la vida humana como la elaboración de una complicada fantasía personal que sólo concluye con la muerte.

19.2.07

Influencias.

Desde "El tribunal de Areópaga" me mandan un meme donde he de especificar cuales son mis influencias intelectuales. Aquí las influencias de Berti, dueña del blog recién citado. Y ahora, las mías:

Literatura: en literatura el gran referente que siempre tengo en mente es Marcel Proust, para mi un adelantado literato capaz de crear la más sorprendente obra jamás escrita, desde mi perspectiva. "En busca del tiempo perdido" es el principio y gran parte del final de la novela total. Dostoievsky, Tolstoi, Cortazar también me han marcado muchísimo. En el último año la lectura de Thomas Bernhard ha sido crucial para mi, me parece el mejor diagnóstico realizado desde la literatura con respecto a la situación social y cultural actual.

Poesía: Jose Ángel Valente, Baudelaire, Machado (este último es, para mi, un auténtico precursor del existencialismo filosófico).

Música: el más grande para mi es Bach, últimamente estoy oyendo la interpretación realizada por Glenn Gould de las "Variaciones Goldberg" tanto la edición de 1955 como la de 1981. Beethoven, en particular los conciertos para piano y especialmente el 3 y el 4. Rachmaninov y sus conciertos para piano me siguen pareciendo geniales, en especial el 2 y el 3. Últimamente he venido oyendo mucho a Prokofiev, Ligeti...

Filosofía: ufff aquí tengo que pensarmelo pero, en principio, por orden de importancia, o siguiendo algún tipo de orden: Heidegger (sin duda), Sartre, Bergson, Kierkegaard dentro de las corrientes más cercanas a la vida. En filosofía política los utopistas, desde Proudhon hasta Bakunin pasando por el joven Marx y, en la actualidad, creo que es imposible dejar pasar a Rawls y compañía. En cierta medida, antaño, me influyó mucho el Kant anciano y "La paz perpetua" me continua pareciendo un modelo a seguir. Detesto a personajes como Giddens y compañía. Voy a poner algunos más que leo con mucho gusto y deleite: Foucault, Freud, Lacan, Derrida, Rorty (jeje), Nietzsche (cómo no, este nos ha marcado a todos), Schopenhauer (el primer filósofo que leí en mi adolescencia), Hegel (con este me paso tardes entretenido con todo el placer del mundo, me gustan los lios hegelianos). En mi época suicida no podía pasar un día sin leer algo de Cioran. Seguro que dejo por el camino varios y muchos que no he podido apenas leer y están en la lista. Pero estos son los que más me han influido. Con el que más comparto principios ideológicamente es con Sartre, Foucault y Rorty, creo yo.

Ahora me gustaría dejarle este meme a:

Inmanencia.

Asjalacis.

Phiblogsopho.

Polifemo.

17.2.07

Novedades de esta semana.

Como ven acabo de publicar el resumen del primer capítulo de la obra "Contingecia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty, siguiendo el proyecto anunciado. He de avisar que cada proyecto, una vez terminado, será colgado en su conjunto en un artículo que podreis descargar y del que ya daré el enlace correspondiente. Así pueden hacer uso del artículo entero una vez termine cada proyecto. Proyectos que quedaran enlazados en la columna de la derecha abajo del todo para que sean accesibles siempre.

En segundo lugar, dentro de las novedades he de agradecer el que el compañero de Boulesis que me tenga presente en el anuncio de los nuevos filoblogs, podeís ver aquí el artículo. Por mi parte agradecer su atención para con este blog y para con todos los nuevos que intentamos introducir algo de reflexión filosófica en la "blogocosa".

Saludos.

Proyecto: leyendo "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty. Capítulo 1: La contingencia del lenguaje.

[ Este es el Capítulo 1 de la obra "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty.Para saber de qué va esto pasa por aquí. En la barra izquierda encontrarás los post dedicados a este proyecto, más abajo, al final de la columna izquierda, encontrarás los proyectos ya terminados. Al final de este proyecto colgaré el artículo entero.]

Hace doscientos años, con el comienzo de la Revolución Francesa, comenzamos a percatarnos de que la verdad no se halla sino que se construye. En esta época surgen dos movimientos llamativos: en primer lugar los utopístas políticos, que aspiran a crear una sociedad justa. En segundo lugar los poetas románticos, que configuran y dan valor al arte más allá de la simple imitación. Hoy en día estas dos tendencias se han unido en casi todos los intelectuales. A estos hay que sumar, no ya a los que conciben la ciencia como un "hallar la verdad", sino como un instrumento humano que da lugar a la técnica.

Ciertamente hay que distinguir entre la afirmación de que el mundo está ahí fuera y de que la verdad está ahí fuera. Obviamente el mundo está ahí fuera, no es una creación nuestra en ningún sentido. Pero la verdad sólo existe enunciada lingüísticamente y el lenguaje es creación nuestra. Se trata de comprender que la realidad es indiferente a las descripciones y que la búsqueda de un criterio en cuanto al léxico es vana. La verdad, como intuyeron los románticos, se construye. Y esto no quiere decir que se afirma que no hay verdad ahí fuera, sino que es infructuoso buscarla, es por ello que la filosofía debería cesar en este intento de búsqueda.

Raramente una filosofía interesante consiste en el examen de los pro y los contra de una tesis. Por lo común es implícita o explícitamente una disputa entre un léxico establecido que se ha convertido en un estorbo y un léxico nuevo y a medio formar que vagamente promete grandes cosas. Igual sucede con la política utópica o la ciencia revolucionaria.

Descartado ya el que el lenguaje tenga una naturaleza intrínseca y tomando como referencia que el lenguaje es contingente avanzaremos hacia un concepto donde lo importante es avanzar hacia metáforas cada vez más útiles para la comprensión. El lenguaje no es un medio entre el yo y la realidad, es plenamente contingente. Nos desvinculamos así de las imágenes de sujeto y objeto y se rompe con etiquetas tradicionales tales como: realismo, escepticismo o idealismo. Coincidir en lo que las teorías se refiere no es más que hablar, en ese momento, un mismo lenguaje. Así es que no sólo hay que renunciar a la idea de que el lenguaje es un medio sino también a la arraigada idea de que el lenguaje tiene un propósito.

Con todo esto nos hemos acercado al concepto nietzscheano según el cual la verdad no es otra cosa que "un móvil ejército de metáforas". Inicialmente una metáfora es un uso inhabitual del lenguaje, imposible de verificar. Sólo puede ser tomado o no. Si es tomado y empleado regularmente adquiere el valor de habitual. Esto le hace candidato a adquirir el valor de verdad. Dice Rorty que: "una cultura en la que las metáforas nietzscheanas fuesen expresiones literales sería una cultura en la que se daría por sentado que los problemas filosóficos son tan transitorios como los problemas poéticos, que no hay problemas que vinculen a las generaciones reuniéndolas en una única especie natural llamada humanidad." ( R. Rorty, Contingencia, ironía y solidaridad, Ediciones Paidós, Barcelona, 1.991, trad. Alfredo Eduardo Sinnot).

12.2.07

Proyecto: leyendo "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty. Introducción.

[ Este es el comienzo de la obra "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty, en concreto, abordo la introducción a la obra. Para saber de qué va esto pasa por aquí. En la barra izquierda encontrarás los post dedicados a este proyecto, más abajo, al final de la columna izquierda, encontrarás los proyectos ya terminados.]

Rorty distingue entre dos tipos de filósofos: los escépticos y los historicistas. Los filósofos escépticos se caracterizan por sospechar que las relaciones sociales son impropias del ser humano y que la posibilidad de realizarse pasa, ineludiblemente, por la soledad. Mientras, los filósofos historicistas han eliminado del ser humano toda esencia y consideran que éste se construye siempre en relación con los demás y en relación con el tiempo que le ha tocado vivir. Así es que Rorty distinguirá dos corrientes claramente delimitadas dentro de los filósofos historicistas. En primer lugar los que ponen el énfasis en la realización del sí mismo, en segundo lugar los que dan prioridad a la consecución de una sociedad libre y justa. En el primer grupo tenemos filósofos como Heidegger o Nietzsche, en el segundo grupo a Marx o Dewey.

Desde la perspectiva rortyana con este giro hacia la filosofía historicista se arrincona a la metafísica y a la teología al dejarse de lado la posibilidad de una esencia humana. Ahora ya no prima, para el filósofo historicista, la verdad acerca del ser humano sino la consecución de su libertad. Los filósofos historicistas que hacen hincapié en la creación de sí son ideales para ilustrarnos en lo relativo a nuestra vida privada, mientras que los filósofos historicistas que luchan por lograr una sociedad mejor son los apropiados para ilustrarnos en nuestra vida pública. Y es que Rorty considera que vida privada y vida pública no pueden ser enlazada en lo que respecta a sus fines y, por tanto, debe lucharse por mantener estas dos esferas totalmente separadas. Ningún marco teórico filosófico logrará jamás abarcar estas dos posturas que se contraponen: el léximo de la creación del sí mismo es incompatible con lo social y viceversa. Así es que la obra "Contingencia, ironía y solidaridad" tiene como objetivo abordar estas dos esferas como absolutamente inconmensurables, no se pretende una teoría unificadora, muy al contrario. Se trata de armonizar las exigencias de creación del sí mismo con las exigencias de solidaridad para con los otros.

La propuestas ética fundamental en esta obra es la figura del "ironista liberal". La definición de liberal la toma Rorty de Judith Shklar quien piensa que los liberales son aquellos que consideran que los actos de crueldad son lo peor que se puede hacer. Ironistas serían aquellos que son conscientes de la contingencia de sus creencias y de los deseos. Les ampara el suficiente historicismo y nominalismo como para ello. De tal forma que la utopía rortyana es aquella donde la figura del ironista sea universal y, a su vez, sea un sociedad postmetafísica.

En este marco la propuesta de sustitución de la teoría por la narración será la herramienta que nos permitirá redescribirnos a nosotros mismos y también comprender a los demás. En especial será una herramienta crucial la novela, dado que nos muestran, entre otras cosas, las figuras de crueldad a evitar. Con el giro dado por Rorty ya no se aspira a un único léxico final sino a respetar la contingencia del lenguaje. De esto, de la contingencia del lenguaje, hablará el próximo capítulo.

11.2.07

El resumen del mes.

Un mes con este blog abierto y, tal como haré los meses siguientes, he aquí el resumen de las experiencias blogeras.

Primero una de descubrimientos:

Entre los blogs absolutamente imprescindibles he encontrado un magnífico blog, asiduo a filósofos de la cultura, que vale la pena visitar, yo diría, a diario. Inmanencia es uno de los blogs más interesantes que he conocido en la red Asiduo de Deleuze, al menos últimamente, más allá de un diseño acorde con los tiempos que corren tiene unos contenidos muy interesantes, incluidos algunos textos del propio autor que no dejan de sorprenderme: éste me llamó mucho la atención y creo que merece una lectura sosegada.

Por otra parte, más en mi cuerda, he encontrado el blog de un heideggeriano con contenidos muy interesantes pero donde priman los textos sobre heidegger. Phiblogsopho es uno de esos blogs que no dejo de visitar todos los días, pues tiene un nivel de actualización muy frecuente. Respecto al contenido, todo él vale la pena, además el autor colabora colgando textos de su propia investigación acerca de los años previos a la publicación de "Ser y tiempo" por parte de Heidegger, con gran atención sigo su investigación que, a mi parecer, aborda un asunto central para todo lector de Heidegger.

Otro blog que no puedo dejar de recomendar, en parte porque he colaborado en él, es el de nuestro amigo Ivan Karamasov llamado capitalismoybarbarie, como su nombre indica es un blog dedicado a crítica radical al sistema económico, pero también al modelo de imposición cultural etc.. Cabría esperar una linea crítica definida, no es así, el autor no se adscribe a una vertiente concreta de pensamiento aunque la influencia marxista y situacionista es evidente. Ahora que acaba de ser relanzado me parece una visita imprescindible.
Finalmente, en el capítulo de aportaciones he reencontrado el blog de una amiga, filósofa ella, y aficionada al cine, la literatura etc.. su blog, que lleva por nombre el de la amante de Walter Benjamin, su "alter ego", hace incursiones breves pero interesantes en la filosofía y el cine. Asjalacis tiene mucho que aportar, por lo pronto, el último artículo me parece sumamente interesante.

Luego alguna discusión que he mantenido por ahí:

La única discusión digna de mención que he mantenido y donde, por cierto, me han dado mucha estopa es la sostenida en Boulé a colación del artículo sobre el texto "El existencialismo es un humanismo". Aunque la discusión no terminó continuo sosteniendo que una lectura seria de Sartre requiere pasar por lecturas previas.

A todo esto he de sumar que en este mes he lanzado un proyecto nuevo titulado: Leyendo "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty. Este proyecto es el comienzo de una pretensión más amplia, que es la de colgar los resúmenes de mis lecturas para acercar al lector autores que pueda desconocer. Siempre desde mi perspectiva personal pretendo abordar diferentes obras que considero importantes y que he trabajado con anterioridad. Tras este proyecto es probable que me acerque a la obra de Sartre, ahora que está tan olvidada. Pero eso ya se verá con el tiempo.

Saludos, mañana más...

10.2.07

Theodor W. Adorno y el mamut, ese gran dinosaurio.

Todos tenemos nuestro lado oscuro, en mi caso, los sabados leo el cultural del ABC, un periódico representante de la derecha más rancia y arcaica de este país, sólo comparable al binomio El Mundo-COPE que ya supera toda casposidad.

En este caso he encontrado un artículo que me ha parecido muy interesante, una crítica superficial de T.W. Adorno que, pese a ir muy desencaminda, según mi juicio, contiene una anécdota que en la lectura de "Minima Moralia" yo no había identificado. Y es que el señor ¡¡Adorno cree que los Mamuts son una especie de dinosario!!! ... lean lean:

"En «Mamut», por ejemplo, Adorno nos cuenta que se han encontrado los restos de un «nuevo dinosaurio» en Utah que es «millones de años más joven que los hasta ahora conocidos». Resulta gracioso que Adorno se crea que un mamut es un dinosaurio e ignore que se trata de un mamífero parecido al elefante, pero también es heladamente cómica su interpretación del fenómeno: al parecer, la fascinación moderna por las criaturas grandes y monstruosas «es una proyección colectiva del monstruoso Estado totalitarista»."

Fuente original.

Ahora vamos al original:

" Mamut. - Hace unos años circulaba por los periódicos americanos la noticia de un hallazgo de un dinosaurio bien conservado en el estado de Utah. Se afirmaba que el ejemplar había sobrevivido a los de su género y era millones de años más joven que los hasta ahora conocidos. Este tipo de noticias, al igual que la insoportable moda humorística del monstruo del lago Ness y la película King-Kong, es una proyección colectiva del monstruoso Estado totalitarista. La colectividad se prepara para aforntar sus horrores habituándose a figuras gigantescas. En la absurda inclinación a aceptarlas intenta desesperadamente la hmanidad caída en la impotencia incorporar a la experiencia lo que se burla de toda la experiencia......."
(T.W. Adorno, Minima Moralia, Editorial Akal, Madrid, 2.004, trad. Joaquín Chamorro Mielke, p. 120.)

El gran cerdo. Ética práctica.

En España pasan cosas que no suceden en otros lugares, o sí. El periodismo incendiario cargado de insultos es herramienta habitual de la derecha política. Desde las ondas de la emisora de la Iglesia católica se insulta y se miente. Quiero poner una muestra de lo que podemos llegar a oir:

Leamos al deslumbrante Federico Jiménez Losantos en una impagable crónica de septiembre de 2003: “Los enemigos de EEUU, empezando por Chirac y Schroeder, y la oposición a Blair y Aznar han montado una campaña de intoxicación genuinamente totalitaria para deslegitimar a sus gobiernos y sabotear la pacificación y democratización de Iraq. Han utilizado el argumento más absurdo, el de las armas de destrucción masiva que nunca estuvo en cuestión, pero no se trata de servir por una vez a la verdad sino de usar cualquier mentira un millón de veces para ganarle a Bush, Blair y Aznar la guerra perdida por Sadam Husein”.

Fuente.

Leyendo "Contingencia, Ironía y solidaridad" de Richard Rorty. Introducción al autor.

[Este post forma parte del proyecto: Leyendo "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty. Mira este post para comprender el orden de exposición]

Richard Rorty nació en EEUU el 4 de octubre de 1.931.

Ha destacado como crítico radical de la teoría del conocimiento y defensor de la hermenéutica. Se encuadra dentro de la filosofía posmoderna y su posición se funda en:

1. El pragmatismo americano: Peirce, Dewey y James.
2. La filosofía analítica: Quine y Wittgenstein.
3. La crítica de la cultura europea: Nietzsche y Heidegger.

Se dio a conocer con su obra "The linguistic turn" publicada en 1.967 y desde entonces han destacado sus obras: "Philosophy and the Mirror of Nature" (1.979), "Consequences of pragmatism" (1.982), la obra que aquí tratamos "Contingency, irony and solidarity" (1.989), "Objetivity, relativism and truth" (1.991), "Essays on Heidegger and others: philosophical papers II" (1.992).

Proyecto: leyendo "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty.

Nos proponemos en este proyecto, que será luego repetido con otras obras, exponer los puntos centrales de la obra "Contingencia, ironía y solidaridad" de Richard Rorty. En esta obra encontramos las bases de su ética y, siendo éste un autor central dentro de la teoría ética contemporánea, este proyecto pretende expresar de forma clara y breve sus ideas centrales.

Abordamos la obra de la siguiente manera:

1. Los primeros post se dedican a dar una introducción al autor, a nivel biográfico y, si fuera necesario, adelantando ideas necesarias para la comprensión de la obra. (En este caso ésta última opción no será tomada en consideración).

2. Abordamos un capítulo de la obra en cada post, si fuera necesario dedicaríamos varios post a un capítulo.

Finalmente aclarar la nomenclatura del título de cada post:

1. En primer lugar va: Leyendo "Tal o cual obra" (en este caso "Contingencia, ironía y solidaridad") de Autor (en este caso Richard Rorty). "Título del capítulo o del asunto a tratar" (p.ej. "Capítulo 1: La contingencia del lenguaje"), finalmente, el numero de post dedicado a dicho capítulo (por ejemplo 1/2, 2/2 etc etc. es decir, el primer número el post actual, el segundo los post que necesitaré para abordar el capítulo). Antes de abordar los capítulos realizaré post introductorios (p.ej. Vida de Richard Rorty etc etc.)

Festividad, crueldad y vida en Friedrich Nietzsche. Bibliografía. ( 5/5 )

Como me da pereza marcar la bibliografía diré simplemente, y creo que resulta familiar a los hispanohablantes, que he empleado los libros de la colección de Alianza Editorial en la traducción de Andrés Sánchez Pascual.

Con esto se cierra el esbozo.

4.2.07

Festividad, crueldad y vida en Friedrich Nietzsche. III. ( 4/5 )

[Esbozo
1ª parte.
2ª parte.
3ª parte.]

III


“Yo he apuntado, con dedo cauteloso, hacia la espiritualización y divinización siempre crecientes de la crueldad, que atraviesan la historia entera de la cultura superior.”1

Es común observar que el pretexto más común para la celebración de cualquier acto festivo es la alusión a cierta divinidad (ya sea, en el entorno cristiano, festejar la muerte de un santo, el día del nacimiento del “Dios en la tierra” etc.). Un pretexto, por tanto, para ejercer la crueldad. Y es en este punto donde aflora gran parte de la hipocresía que Nietzsche pretende poner a la luz. Siendo la casta sacerdotal la que ha ejercido de forma más sutil la crueldad no es de extrañar que ésta sea la que haya institucionalizado los actos festivos que darán rienda suelta a la crueldad, por ende a la voluntad de poder, del pueblo.

El acto de la crueldad es, sin embargo, un acto reprochable desde la perspectiva de la cultura predominante, es por ello por lo que será necesario disfrazar todo el proceso a través de los “símbolos” religiosos fuertemente asentados de tal forma que la crueldad quede excusada. Es esta otra de las cuestiones que caracteriza la festividad y a la que Nietzsche hace alusión al asegurar que todo crueldad, antes que aceptada como actitud natural del ser humano, es divinizada y espiritualizada con la intención de que no sea tomada como tal. De esta manera la voluntad de poder, en una cultura que Nietzsche considera enferma, logra aducir una coartada ante los sucesos que desencadena.

Es, en definitiva, desde la visión nietzscheana la festividad tal como se manifiesta un acto absolutamente sintomático de la enfermedad cultural en que vivió y en que, aún (sin duda él lo creería así), vivimos.


1“Genealogía de la moral”. Friedrich Nietzsche. Pág 86.



Festividad, crueldad y vida en Friedrich Nietzsche. II. ( 3/5 )

[Esbozo:
1ª parte.
2ª parte.]

II.

“Algo vivo quiere, antes que nada, dar libre curso a su fuerza. La vida misma es Voluntad de Poder.”1

En su última etapa Nietzsche entiende la Naturaleza en su conjunto, incluyendo seres vivos pero también a los seres inertes, como voluntad de poder. La voluntad de poder mora en cada individuo, en cada cosa, también en los conjuntos de cosas, en las comunidades de individuos. Toda voluntad de poder apunta a la reafirmación en su seno de su propio poder y se reafirma intentando ante todo incorporar, absorber, otras voluntades de poder. Cada una de las voluntades de poder apunta en un sentido diferente y, en su voluntad de reafirmarse, muchas de ellas chocan y deben enfrentarse mutuamente. Desde esta perspectiva se puede ahondar en el sentimiento de bienestar que causa el hacer sufrir. No sería otra cosa que una reafirmación de la voluntad de poder que, al fin, ve como otra voluntad se subyuga a ella. Un instinto, por tanto, que desde la filosofía nietzscheana se encuentra en la propia raíz antropológica del ser humano.

Para resolver lo que sucede en el acto común de la festividad nos serviremos de las bases que hemos sentado hasta ahora. Por un lado la característica dionisíaca que unifica a los individuos en uno sólo, convierte al individuo en masa, está operando. Esto implica que las voluntades de poder individuales son neutralizadas por la voluntad de poder colectiva, así, de esta manera, dejan de existir enfrentamientos entre las finalidades de los individuos y todos apuntan a una finalidad concreta: reafirmar la voluntad de poder del colectivo. Esta tesis se vería apoyada en un parágrafo concreto del texto nietzscheano “Aurora”, este parágrafo lleva por título “El estado de ánimo festivo”2. En él se sostiene que durante la festividad se abre un paréntesis que duerme la propia voluntad de poder (en sentido individual), aún así, las fiestas son frecuentadas por “esos hombres que desean ardientemente el poder”. En este parágrafo Nietzsche defiende que la voluntad de poder individual se ve “anonadada” durante la celebración festiva, se adormece. Sin embargo, es patente en la filosofía nietzscheana que, ésto, no puede suceder3. Lo que sucede es que la voluntad de poder individual se ve sometida a la voluntad de poder común a través de la perdida de la individualidad que se da por el impulso dionisíaco que subyace bajo el acto del festejo.

Como conclusión es ineludible asociar la festividad al “acto terapéutico” de una comunidad a través de la cual se abren lazos entre sus individuos mediante la crueldad. Una crueldad que está movida por el efecto de la voluntad de poder, pero no la voluntad de poder individual, sino la voluntad de poder de todo el colectivo, sin embargo, este acto terapéutico, como veremos en el siguiente punto de la exposición, no opera de forma explícita sino que es ocultado por todos los integrantes que no llegan a asumirlo conscientemente bajo ninguna circunstancia. Así es como nos acercamos al momento de “divinización de la crueldad”.

1“Más allá del bien y del mal”. Friedrich Nietzsche. Pág 36.

2“Aurora”. Friedrich Nietzsche. Parágrafo: “El estado de ánimo festivo”.

3En su primera etapa hay una apuesta clara, en el sentido schopenhauariano, por la experiencia estética como mitigadora de la voluntad. Voluntad que aquí se interpreta en el sentido de Schopenhauer. Pero tras el desarrollo de la tesis de la voluntad de poder no se puede sostener que ésta se adormezca o deje de operar en ningún momento puesto que es la característica crucial de la vida y, a su vez, la característica que da la vida. Sin voluntad de poder no quedaría más que muerte, en un caso aún más extensivo, no puede asumirse ningún ser que carezca de voluntad de poder o no la ejerza en todo momento.

1.2.07

Festividad, crueldad y vida en Friedrich Nietzsche. I. ( 2/5 )

[ Esbozo de lo que pretendía ser un artículo:
1ª parte. ]


I

En primer lugar, antes de proceder a una interpretación, es de rigor enumerar las características que Nietzsche asocia a la festividad.

La festividad es, en primer lugar, una situación cuya génesis se encuentra en la espontaneidad1 asociada, en su primera obra, al impulso dionisíaco. Impulso, éste, que simbólicamente Nietzsche asocia a los efectos de la embriaguez, en este sentido no es casual observar que, desde la antigüedad egipcia, posteriormente los griegos y hasta nuestros días, la festividad se ha visto acompañada del “ritual” a través del cual, mediante el consumo de bebidas alcohólicas, los miembros del acto festivo se conducen hacia un estado de ebriedad, de tal forma que símbolo y acto se unen aquí para asentar la característica dionisíaca de la festividad.

El que la festividad esté movida por un espíritu dionisíaco será una característica que, posteriormente, en la interpretación nos ayudará a comprender el origen y los fines de la segunda gran característica del concepto que estamos abordando, esta es, el ejercicio común de la crueldad que es habitual en los actos festivos, hasta el punto de que Nietzsche asegura que “la crueldad constituye en alto grado la gran alegría festiva de la humanidad”2, crueldad que tacha de “maldad desinteresada”3. “Sin crueldad no hay fiesta” asegura Nietzsche. No es necesario esforzarse demasiado para encontrar situaciones que nos son comunes que refrendan esta afirmación. Gran parte de las fiestas rurales comprenden entre los actos de la celebración tirar a animales desde campanarios, matar cruelmente a seres vivos o, en un caso típicamente español, la festividad por antonomasia no es otra que la de proceder a matar salvajemente a un animal mientras el ejecutor es animado desde el palco.

Que esto se produzca así, es decir, que se ejerza una “maldad desinteresada” no debe extrañarnos, para Nietzsche ejercer dicha maldad es una “propiedad normal del hombre”4. La motivación, en un plano superficial, que lleva al hombre a cometer actos crueles no es otra que la de sentir un bienestar; “ver sufrir ­ dice Nietzsche- produce bienestar; hacer sufrir, más bienestar todavía”. Explicar el motivo de dicho bienestar será motivo de la segunda parte de este ensayo.

El impulso dionisíaco que sirve de motor a la celebración festiva tendrá el efecto de cohesionar solidamente a todos los integrantes de la festividad. Como apunta Nietzsche en su primera obra el impulso dionisíaco mitiga el “principium individuationis”, hasta tal punto que la masa se siente un sólo individuo; “despiértanse aquellas emociones dionisíacas en cuya intensificación lo subjetivo desaparece hasta llegar al completo olvido de sí”. 5 Así, lo que podría ser el bienestar individual, se convierte en bienestar colectivo y lo que sería la tendencia egoísta en busca del bienestar propio aquí se convierte en la tendencia de la masa en su conjunto hacia el logro del bienestar de toda la comunidad que participa del festejo. El motivo del bienestar reside, obviamente, en el sentimiento de superioridad que a todos aporta el torturar, matar y divertirse con el sufrimiento de un ser indefenso, pero esto, tan sólo en un primer plano, como anteriormente apuntaba, dado que, si nos remitimos a las tesis filosóficas de la última etapa del pensamiento de Nietzsche observamos que detrás del impulso cruel que se dirige hacia el bienestar se encuentra la voluntad de poder.

1“El nacimiento de la tragedia”. Friedrich Nietzsche. Capítulo 2.

2“La genealogía de la moral”. Friedrich Nietzsche. Pág 86.

3Ibid.

4Ibid.

5“El nacimiento de la tragedia”. Friedrich Nietzsche. Pág 45.

Festividad, crueldad y vida en Friedrich Nietzsche. Introducción. ( 1/5 )

[Este esbozo se corresponde con las notas preliminares de lo que habría de ser un artículo, finalmente frustrado. Lo divido en cinco partes, la última lo dedico a aclarar la bibliografía en español empleada. El esbozo me parece válido aunque muy breve en un asunto que merece ser estudiado más en profundidad. Saludos]


La obra de Friedrich Nietzsche emplea un recurso filosófico poco habitual entre sus contemporáneos, este no es otro que el empleo recurrente de símbolos, de lugares comunes. Acercarnos a su filosofía exige desentrañar, interpretar, el contenido filosófico de estos símbolos.

Uno de ellos, el que abordaremos aquí, es el de la festividad. A lo largo de su obra la alusión al concepto de festividad se repite insistentemente, por ejemplo, en su obra capital “Así habló Zaratustra”, en obras posteriores como “La genealogía de la moral”, o en obras tan tempranas como “El nacimiento de la tragedia”. Los aforismos dedicados al análisis interpretativo de la festividad también son comunes, como así se observa en obras como “Aurora” o “Gaya Ciencia”. Sin embargo, lo que la festividad simboliza jamás es esbozado de una forma íntegra. Nuestro motivo será, por tanto, reconstruir este concepto en su perfil simbólico e interpretarlo a la luz de toda la obra del pensador alemán relacionando, en última instancia, estas conclusiones con algunos de los pilares filosóficos en torno a los cuales se desarrolló el pensar de Nietzsche. Para ello nos valdremos de todo su pensamiento abordando temporalmente toda su vida activa y, por ende, casi todas sus obras. La finalidad será obtener unas conclusiones acordes con su última etapa de su pensamiento, antes de caer en la locura, es decir, la etapa que se abre con “Así habló Zaratustra” y se cierra en los esbozos preliminares de la inconclusa obra “La voluntad de poder”.