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26.11.07

Heidegger como educador político.

Entre los magníficos blogs que podemos encontrar en español en la blogosfera tenemos el de Mosca Cojonera. Cada artículo que saca en su blog vale su peso en oro y es una delicia poder leerlos. Entre los últimos encontramos uno muy interesante dedicado a Stalin titulado: "Stalin en la biblioteca" y que merece una lectura. El blog en general parece prestarle una especial atención a los personajes que han apoyado los movientos totalitarios del s. XX en un esfuerzo por comprender mejor el fascismo, el nazismo o el comunismo bolchevique. Su último artículo, y no es la primera vez que le dedica un post, está centrado en la figura de Martin Heidegger y su archiconocida implicación con el régimen nacionalsocialista. Merece una lectura, dejo el comienzo por aquí y les invito a leerlo íntegramente:

Heidegger, el educador nacionalsocialista: Los discursos, conferencias y proclamaciones políticas del filósofo más influyente e importante del siglo XX, Martin Heidegger, pronunciados entre los años 1933 y 1934 han sido editadas por primera vez en alemán en el tomo 16, Band 16 Reden und andere Zeugnisse eines Lebensweges (1910-1976) de las obras completas, las Gesamtausgabe, llamadas “integrales”. Constituyen un brulote de prosa ultranazi. Las lecturas de estos textos nos revelan no sólo el compromiso radical del filósofo con Hitler, sino que ni la brutalidad policial, ni los campos de concentración, ni la quema pública de libros, ni la persecución a judíos y comunistas, ni la instauración de una dictadura de partido único, ni siquiera la matanza ilegal y atroz de los militantes de las SA en junio de 1934, hicieron mella en sus creencias políticas. Hace falta evocar estos textos (inéditos en español) para penetrar en este período negro y distinguir hasta qué punto está comprometida la filosofía heideggeriana con el nacionalsocialismo. Es más: Heidegger no duda en ir más allá del centro de oscilación ideológico del nacionalsocialismo: es un entusiasta radical de los nuevos campos de trabajo forzados, exalta a la raza endurecida, alaba a la guerra como única salvación posible, está convencido de la sanidad racial del pueblo alemán a través de la eugenesia, es un antimarxista rabioso. El semestre del invierno europeo 1933-1934 es el período más activo del filósofo y ahora Rektor-Führer Martín Heidegger: de mayo de 1933 a noviembre de 1934, a lo largo de cuatro cursos universitarios, realiza más de veinte discursos y conferencias donde pone su filosofía al servicio de la consolidación del NS-Staat.

¿Quiénes conformaban el “equipo” de trabajo académico de Heidegger? Erik Wolf (1902-1977): amigo y persona de confianza de Heidegger, fue nombrado por él decano el 1 de octubre de 1933, tenía entonces 31 años y se destacaba como un teórico extremista en la filosofía del derecho del “totalle Staat”; habría de escribir dos obras seminales para la legitimación jurídica del “SS-Staat”: El verdadero derecho en el Estado Nacionalsocialista (1933) y El ideal jurídico del Estado Nacionalsocialista (1934); después de 1945 se arrepintió, al contrario del silencio de Heidegger, de su adhesión política al nazismo públicamente. Graecist Wolfgang Schadewaldt (1900-1974): amigo personal de Heidegger y catedrático titular de Filología Clásica, un adepto fanático a las SA y miembro del NDSAP, fue la cabeza visible de la intriga exitosa del cuadro de profesores nazis de la Universidad de Freiburg contra el rector socialdemócrata Von Möllendorf. Después de 1945 se refugió en el ostracismo y el silencio.

Artículo completo.

25.11.07

Historia de la filosofía en el diario EL MUNDO.

Hace unos días publicaba que el diario el mundo (al que no voy a linkar) iba a sacar una historia de la filosofía. Pues bien, ya he visto el primer ejemplar y, pese al magnífico formato, la edición es una estafa en toda regla. El motivo muy sencillo: la edición no es otra cosa que un copia y pega de la historia de la filosofía de Copleston. En definitiva, los que tengan dicha edición pueden prescindir de comprar estos libros publicados por El mundo. Sobra decir, además, que la colección de el mundo va a costarnos (calculemos, 12.90 € x 20= 260 € aprox.) mientras que la edición de Copleston que, además, incluye autores que el mundo no va a tratar, nos costaría 200€.

Con esto queda claro que adquirir la colección de EL MUNDO es una estafa en toda regla. Quedamos advertidos.

24.11.07

Las implicaciones en el preguntar según Martin Heidegger.


El parágrafo 2 de la obra "Sein und Zeit" de Martín Heidegger aborda la constitución singular de la pregunta por el "ser". Conforme con la traducción de Jorge Eduardo Rivera "La estructura formal de la pregunta por el ser". Paso a esquematizar el análisis llevado a cabo allí por Heidegger en una de las más sutiles y penetrantes reflexiones en torno al preguntar en general y al preguntar, en concreto, por el "ser".

Cualquier pregunta, sea la que sea, contiene cuatro elementos constitutivos:

1. Algo de lo que se pregunta. La mera formulación de la pregunta contiene una precomprensión, aún muy inicial, de aquello por lo que se pregunta. Dado que para preguntar por algo hemos de saber, al menos su nombre, subyace en toda pregunta algún tipo de comprensión o conocimiento previo del objeto de la pregunta.

2. Por lo que se pregunta. En el caso de la pregunta ontologica se pregunta por el sentido del "ser".

3. Quién lo pregunta. Aquél que realiza la pregunta, al realizarla, ya se encuentra, en ese momento, en un determinado modo de ser, un modo de comportarse frente al objeto de la pregunta.

4. Algo o alguien a lo que se pregunta. En la ontología esta pregunta se enfoca hacia el escrutar el "ser".

Estos cuatro rasgos generales de todo preguntar serán ahora abordados en la singularidad que presentan cuando la pregunta que se está realizando es aquella que cuestiona qué sea el "ser". En esta circunstancia encontramos algunas particularidades que tan sólo se dan en el preguntar por el "ser". Pasemos al análisis:

1. Algo de lo que se pregunta: en el caso de la pregunta ontológica encontramos que es la única que no pregunta en concreto por un ente sino por aquello que hace y constituye a todos los entes. Por tanto el "ser" ha de ser algo distinto de todo lo ente. De aquí deduce Heidegger que el acceso mismo al ser habrá de ser distinto de todo acceso a los entes.

2. Aquello por lo que se pregunta: en todas las preguntas, salvo en la que nos concierne, el preguntar se dirige hacia entes concreto. En la pregunta por el "ser", cuestión ontológica por definición, no se pregunta por ente alguno, no se espera de un ente concreto una definición concreta, no esperamos una acepción de una región de la realidad. Por tanto cuando se pregunta por el "ser" se alude a algo que es distinto de todo ente.

3. Quién lo pregunta: es obvio que de todos los entes que conocemos sólo existe uno que pueda preguntar, éste es el ser humano. Pero no es ésta la única peculiaridad, en el caso que nos atañe el proponer esta pregunta por parte de un ser humano es, a su vez, un modo de ser de éste. Siendo el ser humano copartícipe del "ser" ésta pregunta recae sobre él mismo al igual que sobre el resto de lo que "es". Por tanto, esta pregunta tiene una incidencia que no tienen otras preguntas pues ataca el núcleo mismo de la existencia humana.

4. A lo que se pregunta: cuando nos planteamos la cuestión por el sentido del "ser" obtenemos que la respuesta sólo puede provenir de un ente concreto, éste es el hombre. Por tanto, la pregunta por el "ser" no tiene la necesidad de centrarse en todo lo ente sino que existe un ente especialmente señalado.

Heidegger, Gadamer y la comprensión de la poesía. Por Susana Gordillo de García Astrada.

Buscando sobre la comprensión en Heidegger, asunto capital en la filosofía del siglo XX he dado con multitud de artículos de gran interés. Sin embargo, combinando calidad y brevedad me ha llamado la atención el siguiente, que paso a reproducir:

HEIDEGGER, GADAMER

Y LA COMPRENSIÓN DE LA POESÍA

Susana Gordillo de García Astrada





Es sabido que para Heidegger una dimensión del habitar es el pensar. Pensar y construir son dos modos inevitables del habitar. Pero para él, el construir no se reduce al construir industrioso o técnico sino que hay otro modo fundamental de construir que es...el poetizar. Analizando el poema de Hölderlin Poéticamente habita el hombre, Heidegger establece la conexión esencial entre el poetizar y el habitar y lo expresa así: hay que pensar la esencia del poetizar como el dejar habitar, como un construir, tal vez, incluso, como el construir por excelencia.

El poetizar, el más alto lenguaje que el hombre pueda pronunciar, tiene por misión nada menos que nombrar la esencia misma de las cosas. Es sabido que para Heidegger, el lenguaje es la casa del Ser. En su morada habita el hombre, los pensadores y los poetas son los guardianes de esta morada. De esta guardia, de esta vigilia, surge la posibilidad del diálogo entre poetizar y pensar.

Heidegger expresamente dice al respecto que lo que se dice al poetizar y lo que se dice al pensar no son nunca iguales. Pero uno y otro pueden decir lo mismo de diversa manera. Eso se logra sólo si la separación entre pensar y poetizar se abre neta y decisiva.

En torno a esto nos hace notar Beda Allemann en su obra Hölderlin y Heidegger cómo hay que distinguir dos ámbitos; por un lado, el ámbito de lo igual y por otro, el ámbito de lo mismo. En el primer ámbito, se pueden introducir todas las distinciones lógicas necesarias como para establecer comparaciones entre el pensar de un pensador como Heidegger y el poetizar de un poeta como Hölderlin pero, si entramos en el ámbito de lo Uno y lo Mismo, la comparación ya no se sostiene. El pensar lo Mimo retrocede necesariamente más acá de la metafísica y de la lógica que de ella proviene. El pensar la palabra del poeta pertenece esencialmente a la superación de la metafísica.

Así, aunque la filología lo sienta como una carencia, el diálogo del pensador y del poeta no puede nunca justificar con medios científicos o lógicos la verdadera legitimidad de su proceder. Tampoco cabe referirse a ese ámbito en forma simplificadora y simplificante sino más bien reflexionar sobre la diversidad de su procedencia para así traer a la luz aquello que unifica el poetizar y el pensar.

Hay una cierta ambigüedad en Heidegger; en el epílogo de la conferencia Qué es Metafísica se dice: se sabe algo sobre la relación entre filosofía y poesía. Pero nada sabemos del diálogo entre el poeta y el pensador, que habitan próximo sobre los montes más separados.

A su vez en Carta sobre el Humanismo sostiene que la poesía enfrenta la misma pregunta del mismo modo que el pensar, pero en otro pasaje afirma: Lo extraordinario se abre, y abre lo abierto sólo en el poetizar (o, en forma abismalmente distinta y a su tiempo, en el pensar). Hay entonces, un abismo y a la vez una cercanía, una pertenencia a lo mismo que los ubica esencialmente próximos. Creo que hay que considerar que tanto el pensar como el poetizar no se pueden desvincular sino, por el contrario, considerar como dos expresiones privilegiadas del lenguaje.

En Para qué ser Poeta, que forma parte de Holzwege –Sendas Perdidas- nos dice precisamente que el lenguaje no es sólo un medio de entendimiento y expresión sino que el lenguaje trae ante todo, al ente en tanto que entre a lo abierto. En la misma obra, hacia el final, en el ensayo titulado La sentencia de Anaximandro, se refiere Heidegger a la misma trilogía cuando sostiene: El pensar es la poesía primera que precede a toda poesía, pero también a lo poético del arte en tanto que éste se realiza como obra dentro del dominio del lenguaje. Todo poetizar, en este sentido amplio y también en el más estrecho de lo poético, es en su fundamento, un pensar.

Pareciera que aquí se trata de un pensar más pensante aun, que retrocede más allá de la filosofía, y por lo tanto, no consiste en un simple filosofar sino en un adentrarse en la esencia del lenguaje; por ello puede decir que un poeta es por cierto tanto más poeta en cuanto es más pensador.

En otra de sus obras, La experiencia del Pensar, Heidegger sostiene que el carácter poético del pensar aún está velado. Y allí nos dice que el poetizar pensante es, en verdad, la topología del Ser.

Toda esta posición se asienta fundamentalmente en el esencial valor conferido al lenguaje. La palabra se nos presenta acá como revelación de lo más secreto y puro, desocultando el mundo.

Muy otra es la actitud sostenida por el Círculo de Viena para cuyos miembros todas las proposiciones metafísicas y éticas no son sino un conjunto de palabras que no representan nada, aunque expresen algo. Las proposiciones filosóficas tanto como la poesía están fuera del campo del conocimiento.

Son, como dice Carnap, como la risa, como la música, como la lírica, simplemente expresivas. La única diferencia entre las proposiciones filosóficas y poéticas es que mientras éstas expresan estados emocionales (o sociales) pasajeros, aquellas otras expresan disposiciones o tendencias permanentes. Y pretendiendo invalidar toda la filosofía tradicional sostuvo que la metafísica no es sino una enfermedad del lenguaje.

Desde su óptica positivista aduce que las proposiciones metafísicas son aquéllas que “pretenden representar el conocimiento de algo que está por encima o más allá de la experiencia”. Así, de este modo, queda descalificada no sólo toda metafísica sino toda ética. Lo único que aún le queda a la filosofía –según Carnap- es la lógica y por ello él y el Círculo de Viena se abocan a hacer un análisis de la estructura formal del lenguaje para precavernos de toda enfermedad del mismo.

Pero de la poesía también se ha sostenido que es una enfermedad del lenguaje y quien lo ha hecho es Max Müller para quien la poesía no es sino una prosa impotente. Estas dos interpretaciones y a la vez ataques contra la filosofía y la poesía parten de la idea que ambas son “usos”; malos usos que el hombre hace del lenguaje y presuponen la existencia previa del mismo y del que harían luego uso, concretamente, tanto el filósofo como el poeta. Lo que está en juego es muy hondo ya que ni los filósofos ni los poetas serían verdaderos depositarios de la palabra y que es, precisamente, lo que creen ser: auténticos depositarios de la misma.

Dentro del ámbito de la interpretación desarrollado por Heidegger, Gadamer en su obra Verdad y Método exalta la originalidad del lenguaje en íntima trabazón con la experiencia del mundo. Pero, por supuesto, afirma: lo que es el lenguaje forma parte de lo más oscuro que existe para la reflexión humana. La lingüisticidad le es a nuestro pensamiento algo tan terriblemente cercano, y es en su realización algo tan poco objetivo, que por sí misma lo que hace es ocultar su verdadero ser... Desde el diálogo que nosotros mismos somos, intentaremos pues acercarnos a las tinieblas del lenguaje. Haciendo uso de su libertad, el hombre pone nombres a las cosas, hace hablar al mundo.

Esto ya lo había visto Aristóteles quien en al Política sostiene que mientras el grito de los animales induce a sus compañeros a una determinada conducta, el entendimiento lingüistico a través del logos está dirigido a “poner al descubierto lo que es como tal”.

Para Gadamer tanto el pensar filosófico como la poesía expresan, a través del acontecer lingüístico, una relación propia con lo que es y con el Ser como tal. Al respecto afirma: “El poeta es un vidente porque representa por sí mismo lo que es, lo que fue y lo que ha de ser y atestigua por sí mismo lo que anuncia. Es cierto que la expresión poética lleva en sí misma una cierta ambigüedad, como los oráculos. Pero precisamente en esto estriba su verdad hermenéutica. La ambigüedad del oráculo no es su punto débil sino justamente su fuerza y por lo mismo es rodar en el vacío querer examinar si Hölderlin o Rilke creían realmente en sus dioses o en sus ángeles”. Esta interpretación de Gadamer responde a su intento de investigar el fenómeno de la comprensión, de la hermenéutica y de la interpretación de lo comprendido. Este fenómeno del comprender, en el hombre, no es uno de nuestros tantos modos de comportamiento sino que es el modo propio del ser del hombre y por lo mismo abarca tanto como su universal experiencia del mundo.

En ese comprender, que tiene un carácter óntico original en la vida humana, él trata de rastrear la experiencia de la verdad e indagar sobre su legitimación. Pero hay formas de experiencia que quedan fuera del ámbito de la ciencia como son la experiencia de la filosofía, del arte y de la historia. En ellas se expresa una verdad que no puede ser verificada con los medios de que dispone la metodología científica. La filosofía de nuestro tiempo tiene clara conciencia de ello pero lo que quiere Gadamer es legitimar filosóficamente la pretensión de verdad de estas formas de conocimiento ajenas a las ciencias y cree que ello es factible profundizando el método hermenéutico.

Gadamer lleva adelante su cometido, sintiéndose en lucha contra el empirismo científico y contra los representantes de la “racionalidad crítica”, quienes tomando a ésta como patrón absoluto, entienden a la reflexión hermenéutica como un oscurecimiento teológico; tal es el caso de Albert.

Y Gadamer dice así. “Adorno, Apel, Albert, Habermas y los otros representantes de la racionalidad crítica parecen acometidos por una misma ceguera. Están obcecados con el metodologismo de la teoría de la ciencia y sólo tienen ante sus ojos reglas y su aplicación. No se dan cuenta de que la reflexión sobre la praxis no es técnica”. Lo que ocurre es que el concepto de praxis no es técnico; ha sido empobrecido al reducirlo a la experiencia científica desconociendo el gran papel que ya jugaba en la ética y en la poética aristotélica como saber iluminador y orientador, como sabiduría práctica a la que Aristóteles llamó “phrónesis”. Se trata entonces de superar una orientación unilateral de la experiencia para volverla a enriquecer a través de un reconocimiento de u multipolaridad. ¿Por qué nos encerramos –nos preguntamos- en la experiencia exaltada por el cientificismo que nos muestra como unívoca y unidimensional?

Esta experiencia es la propia de nuestro valioso universo científico-tecnológico. Pero no olvidemos, tampoco, que tal como Nietzsche decía, la verdad de la ciencia no es sino una esquematización y ficción; más aun: es –decía- una ´cuasi-verdad’; la cuota de error que el hombre necesita para poder vivir”.

Lo que Gadamer quiere es defender la experiencia de la Verdad que nos rodea y se nos comunica a través de la obra de arte y que no se consigue por otros caminos. “En el marco de un poema –nos dice- el acceso al lenguaje es como un entrar en ciertas relaciones de ordenación que son las que soportan y avalan la ‘verdad’ de lo dicho...en cuanto comprendemos, estamos incluidos en un acontecer de la verdad”. Y luego sostiene: “Dentro del poema, las palabras son, ellas mismas, un acontecer especulativo. Lo que se dice en ellas también es aquello en que consiste su verdad, no es una opinión cualquier encerrada en lo subjetivo, sino una experiencia auténtica, un encuentro con algo que vale como verdad”.

El poeta está más allá de rígidas conceptualizaciones; por el contrario, es un mago o un hechicero. Por ello Gadamer considera que la tarea de la Estética consiste en ofrecer una fundamentación para el hecho de que la experiencia del arte es una forma especial de conocimiento, distinta a los otros; pero “¿no será, a pesar de todo, conocimiento, esto es, mediación de verdad?”

Hemos visto también en Heidegger la relación que establecía entre pensar y poetizar y el alto valor metafísico y aun meta-metafísico que a ambos le confiere. Él ve el alumbrar de la verdad en el arte cuya esencia misma es la poesía. En ella acontece la verdad como iluminación y des-ocultación.

La esencia del arte es poesía, porque la esencia de la poesía es “fundación de la verdad”. El arte es, como la poesía, donación, desbordamiento y regalo. El arte es una forma de patentizar el ser; no es primariamente belleza ni creación sino verdad. En medio de los lenguajes cibernéticos, el arte y la poesía nos ofrecen su magia y nos invitan a ahondar en ella.


Fuente original.

Europa sangra.


Henry Miller tiene algo de Berhardiano, un toque de pesimismo, de crudeza, por ende, de realismo. Quizá no es el más grande entre los grandes, es más, realmente su crítica salvaje tiene algo de impostura, no fluye con la naturalidad salvaje que emana de la obra de Thomas Bernhard. El paralelismo, mirado así, puede parecer desacertado. Sin embargo, en Bernhard como en Miller encontramos una clara intuición: "nada tiene remedio, todo intento de construir, de arreglar, de mejorar no hará más que empeorar la situación". Si Bernhard representa el espíritu atormentado del mundo germanoparlante Miller es un ejemplo de la caída aún más profunda del emigrante europeo que fue en busca del paraíso y encontró en los Estados Unidos una de las peores pesadillas. Excluido el buenismo en ambas obras sus reflexiones, éticamente inaceptables en algunos casos, me parecen de la mayor lucidez.

En Trópico de Capricornio he encontrado un párrafo que resume perfectamente las similitudes y disimilitudes entre la vieja Europa y la nueva América, un párrafo que paso a copiar íntegramente:

Europa sangra periódicamente con la guerra. América es pacifista y caníbal. Por fuera parece un hermoso panal de miel, con todos los abejorros arrastrándose unos sobre otros y trabajando frenéticos; por dentro, es un matadero en que cada hombre acaba con su vecino y le chupa el tuétano de los huesos. En la superficie, parece un mundo masculino y audaz; en realidad, es una casa de putas dirigida por mujeres en que los nativos hacen de chulos y los malditos extranjeros venden su carne. Nadie sabe lo que es quedarse sentado de culo y contento. Eso sólo ocurre en las películas, en que todo está falsificado, hasta las llamas del infierno. El continente entero está profundamente dormido y tiene una gran pesadilla. (Henry Miller, Trópico de Capricornio, Editorial Cátedra, Madrid, 2005, p. 97)

Fracaso con el nuevo diseño.

Las modificaciones permanentes en el diseño del blog pueden resultar peligrosas para las visitas. En más de una ocasión abandoné un blog porque su nuevo diseño no me agradaba y me resultaba incómodo. Hace unos días realizaba una variación en el diseño que, por lo que muestra la encuesta, no fue bien acogida. Así que he optado por volver nuevamente al diseño anterior o, al menos, a uno muy parecido donde empleo la misma letra y colores que antes empleé. Espero que esta sea, por mi parte, la última modificación que realizo en mucho tiempo. En todo caso, antes de que vuelvan a visitarme, intentaré buscar una plantilla nueva que sirva para solventar el asunto. En todo caso, gracias por visitarme.

Saludos.

21.11.07

Teoría del todo excepcionalmente simple.

Como todos saben la física teórica ha tenido en el siglo XX uno de sus centurias más movidas. La caída en desgracia de la física newtoniana, la entrada en el panorama de la física inspirada por la teoría de la relatividad especial de Einstein, la teoría cuántica, la búsqueda de una teoría unificadora a través de la teoría de cuerdas, la inconmensurabilidad de las cuatro fuerzas elementales (nuclear debil, nuclear fuerte, electromagnética y gravitatoria). Teorías contrapuestas como vemos, imposibilidad para lograr una teoría única y armoniosa, en definitiva, el pan nuestro de cada día. Cuántica para física de partícula, relatividad para especulaciones cosmológicas y estudios del universo etc etc..

A nivel estrictamente filosófico todos estos sucesos tienen una relevancia crucial. La imposibilidad de definir la materia (si acaso se compone de partículas o de cuerdas) y sus problemas derivados ponen a los materialistas en el aprieto de no poder definir su concepto central más que por negación, es decir, somos materialistas no porque sepamos lo que es la materia sino porque negamos las entidades, digamos, "espirituales".

No es este el único problema que se presenta aunque sí el que ataca más a la base la cuestión. Una situación que ha llevado a Moulines a asegurar que no puede definirse materialista en tanto que no se sabe lo que la materia es. En todo caso, las cosmología, la especulación filosófica, el fisicalismo, el reduccionismo, miles de posturas se ven necesitadas de una teoría física global.

En este sentido y ante el desasosiego que a algunos, como servidor, les causa el asunto es importante estar al tanto de los sucesos y avances teóricos que en física se suceden. Y estos días, en concreto el 6 de noviembre, una noticia saltaba a la palestra, una noticia, un artículo, en concreto, que está levantando las más airadas opiniones. Un surfero y físico norteamericano ha propuesto una teoría unificadora en el artículo titulado "An Exceptionally Simple Theory of Everything". La teoría, aunque no resuelve la cuestión de la materia y qué sea ésta, sí nos sitúa en un inicio de la que podría ser una nueva era. Por un lado algunos consideran el avance de lo más importante mientras que sus detractores consideran que es un artículo infantil y ridículo. Además problemas políticos parecen encontrarse en el fondo de la cuestión. Me gustaría abrirles el camino hacia una conclusión.

En primer lugar les refiero al artículo en cuestión que, además, no maneja unas matemáticas muy complejas y puede ser leído tranquilamente: aquí.

En segundo lugar, como introducción añado el artículo de la wikipedia en español, el motivo es que peligra su mantenimiento dado que se duda de su importancia, así que estará a mejor recaudo en este blog (lo copio al final).

Intentaré estar al tanto del asunto y, si es posible, dedicar más asuntos a las implicaciones que creo que tiene esta teoría, en todo caso no lo haré hasta que, al menos, pase la "revisión de pares" y sea publicado oficialmente. Les recomiendo, pese a lo inicial de la cuestión que profundicen en éste que podría ser el avance más importante en lo que va de siglo en la física teórica. Finalmente el artículo:

"An Exceptionally Simple Theory of Everything" En castellano, una teoría del todo excepcionalmente simple[1] es el título de un artículo de física teórica enviado a arXiv library el 6 de noviembre de 2007 por Anthony Garrett Lisi. El artículo es aún más sorprendente por cuanto su autor no pertenece al mundo habitual de la física académica, sino que se dedica la mayor parte del año a la práctica del surf en Hawaii.[2] Su Teoría del todo afirma que puede unificar todos los campos del modelo estándar con la gravedad utilizando una red de 248 puntos (red de geometría E8). Aún no se ha sometido a una revisión por pares ni publicada en ninguna revista científica académica; no obstante, ha producido un gran revuelo y reacciones variadas, al tiempo que ha atraído el interés del público por el mismo y por su autor. Lisi advierte que la teoría está incompleta y que "terminará siendo la correcta o bien una especulación errónea."[3] Así pues, a diferencia de la mayoría de las teorías de cuerdas, es verificable en un futuro próximo, cuando el Gran Colisionador de Hadrones comience a estar operativo. El título es una paronomasia matemática sobre la clasificación de la geometría E8, como grupo simple y como grupo excepcional.

Tabla de contenidos


Panorama global

Una representación visual del politopo E8, una manifestación de la estructura E8
Una representación visual del politopo E8, una manifestación de la estructura E8

De acuerdo con Lisi, las matemáticas que lograran describir el universo se expresarían en una hermosa estructura matemática unificada, concisa y elegante y al mismo tiempo consistente con la experiencia. En la teoría de campo, todas las propiedades observables de las partículas fundamentales se pueden comprender como resultado de operaciones que actúan en un campo cuya base es el conjunto de estados cuánticos permitidos. Las matemáticas de tales campos se rigen por ciertas reglas (es decir, las relaciones de conmutación que definen cómo se permite que interactúen las partículas) y además se debe especificar un principio matemático, conocido como el principio de acción, que rige la forma en que los estados pueden evolucionar con el tiempo. Previamente, la teoría cuántica de campo había sido capaz de identificar las propiedades del modelo estándar de las partículas elementales en correspondencia con las matemáticas de los bien conocidos grupos de Lie, específicamente el SU(3) para la Fuerza nuclear fuerte y la SU(2) x U(1) para la fuerza electrodébil. Además, las matemáticas de la relatividad general son equivalentes a las del grupo de Lorentz, SO(3,1).

El trabajo de Lisi identifica un mecanismo por el cual las matemáticas de todas las fuerzas a las que nos hemos referido antes y sus partículas fundamentales asociadas quedan incluidas dentro del marco matemático de las matemáticas E8, que es el mayor de los grupos de Lie simples. También especifica una acción para la estructura resultante que, si fuera correcta, proporcionaría el marco para la co-evolución de las interacciones cuánticas y gravitacionales, proporcionando una solución para el problema de la gravedad cuántica. Puesto que la acción que especifica contiene las relaciones normales tanto de la mecánica cuántica como de la relatividad, este aspecto de la teoría es intrínsecamente consistente con ambos reinos de la física establecida en los límites donde cada una de ellas es aplicable por separado. Además, una consecuencia natural de la ensayabilidad en E8 es que tendría que haber exactamente tres familias de fermiones. La presencia de las tres familias está bien establecida experimentalmente, pero el Modelo estándar no nos proporciona una explicación de porqué hay exactamente tres.

Esta inclusión de Lisi no admite parámetros libres. Predice necesariamente como consecuencia de esta inclusión y de la estructura de E8 el número exacto de las partículas fundamentales, todas sus propiedades, sus masas, las fuerzas entre ellas, la naturaleza del espacio-tiempo y la constante cosmológica. Se fuerza a que las propiedades de la mecánica cuántica sean ciertas por construcción, mientas que las masas tendrían que ser determinables, en principio, por medición del valor esperado. de los estados fundamentales del componente de Higgs de este campo. No obstante, los cálculos que se requieren para efectuar ésto son extremadamente complicados y no han sido intentados antes de la publicación. Además, la unificación de Lisi es probable que no sea la única posible. El autor unificó los términos de la mecánica cuántica dentro de E8 de un modo que minimiza la mezcla entre estados. Es probable que se puedan construir otras inclusiones "menos elegantes" que unirían la mecánica cuántica y la relatividad dentro de E8 pero que dieran lugar a predicciones diferentes para las masas de las partículas. Lisi advierte que su teoría es incompleta. "La teoría es muy joven y aún se encuentra en desarrollo. Ahora mismo, asignaría una probabilidad baja (pero no insignificante) para esta predicción."[4] "Este es un tipo de teoría del todo o nada, puesto que acabará siendo totalmente correcta o espectacularmente errónea. Soy el primero en admitir que esto es un buen intento. Pero no esta dicha la última palabra hasta que el LHC termine de hablar."[3]

Nuevas partículas

En la teoría de Lisi, existirían 20 elementos a partir de los 248 elementos base de el grupo de Lie E8 que no corresponde con partículas o fuerzas conocidas. Esto requeriría la existencia de nuevas interacciones y partículas, aunque el número exacto de nuevas partículas dependería de la mezcla de estos estados básicos con los de las partículas convencionales conocidas (tal mezcla se define exactamente por la estructura de E8 pero aún no ha sido determinada). Los nuevos campos incluyen dos nuevos números cuánticos en el modelo de Pati-Salam, un nuevo escalar de Higgs, así como nuevos campos que mezclan los leptones y los quarks y tiene fuerzas que varían dependiendo de la familia de fermiones. Por todo esto, la teoría también predice la descomposición del protón. Para ser consistente con las observaciones previas, Lisi sugiere que las masas de algunas de las partículas extra resultantes serían necesariamente demasiado grandes para haber sido observadas por los actuales aceleradores de partículas. La masa de al menos una de estas partículas estaría teóricamente dentro del rango detectable del LHC que pronto estará en servicio.[1] [5]

Recepción

En su blog, el físico Peter Woit escribe: "Me alegro de ver a alguien que persigue estas ideas, incluso si no se plantea soluciones a los problemas subyacentes." Woit describió los ataques personales a Lisi al poco de aparecer su artículo como deprimentes. "Garret es un investigador serio y competente que ha seguido una carrera no convencional y recientemente obtuvo una beca por el instituto para cuestiones fundamentales." (FQXI)[6]

Sabine Hossenfelder del Instituto "Perímetro" de Física Teórica Perimeter Institute for Theoretical Physics, que recientemente invitó a Lisi a una reunión internacional sobre gravedad cuántica de bucles y a la cual Lisi agradece en su artículo el haber sido una correspondiente útil, hace hincapié en las limitaciones del trabajo:

Dado su estado actual,

  • El modelo de Garrett no conduce naturalmente a la unificación de las interacciones del modelo estándar con la gravedad (Él tuvo que elegir la acción entre dos; en su publicación sólo se describe uno de los modos posibles, siendo ésto explicado por el mismo Lisi),
  • No nos permite comprender la gravedad cuántica (puesto que no nos dice nada sobre la cuantificación);
  • No explica los parámetros del modelo estándar (porque no hay aún ningún mecanismo para la ruptura de la simetría);
  • No explica la constante cosmológica o su valor (como se dice más arriba, para afirmar que tenga que existir, sería necesario mostrar que no habría otra forma de hacerlo sin que hubiera una);
  • No explica la jerarquía del problema (Y no veo forma de hacerlo);
  • No explica porqué vivimos en un espacio-tiempo con tres dimensiones espaciales y una dimensión tipo-tiempo.[7]

Estas limitaciones, que han sido ampliamente relacionadas con las asunciones adicionales que el modelo requiere respecto de la acción para dar las ecuaciones correctas del movimiento, están equilibradas en su visión, en el lado positivo, por el modo en que los grupos de Lie se usan para unificar los bosones con los fermiones. La investigadora también tiene preocupaciones técnicas por la falta de constantes de acoplamiento en el artículo, que de este modo parece basarse en sacar una longitud de escala característica de la nada. No obstante, finalmente afirma la revisora "Pienso que el artículo de Garret tiene el potencial de convertirse en una contribución muy especial, y su enfoque merece más examen."[8]

Marcus du Sautoyde la Universidad de Oxford dice:"Parece que le faltan muchas cosas" [9] y un teórico de cuerdas Lubos Motl dice que "Cualquier investigador senior entusiasmado por la física sería capaz de ver que solo es una larga secuencia de malentendidos infantiles."[10] Motl argumenta que es imposible tener una teoría con simetrías internas y externas unificadas en cualquier forma no trivial. Motl afirma que el artículo de Lisi viola el teorema de Coleman-Mandula, aunque Lisi asevera explícitamente que los presupuestos del teorema no son aplicables a su trabajo.[11]

El físico Lee Smolin del Perimeter Institute for Theoretical Physics, un crítico con la teoría de cuerdas, describió el trabajo como "uno de los modelos de unificación más convincentes que he visto en muchos, muchos años." [4]

El profesor emérito David Finkelstein del Instituto de tecnología de Georgia dice "Pienso que todo esto debe ser más que una coincidencia y creo que está tocando algo profundo."[5]

Uno de los teóricos más importantes en gravedad cuántica Carlo Rovelli comentó "Cuando comencé a leer el artículo era escéptico. Cuando terminé, me pregunté porqué no se me había ocurrido la idea antes." [12]

Ver también

Referencias

Enlaces externos [editar]


20.11.07

La filosofía en la era de la globalización.

[Por cierto, este jueves, es decir, mañana, según la UNESCO es el día mundial de la filosofía. Saltando de asunto dejo por aquí este artículo de prensa]

Gracias a la iniciativa del profesor John W. Murphy, es esta la segunda vez que un grupo de pensadores latinoamericanos y norteamericanos se unen, nos unimos, en un esfuerzo común de diálogo y propuestas, en un tema ante el cual, nadie que tenga la responsabilidad de la cátedra y la pluma, puede quedar indiferente.

En el año 2004, varios intelectuales de América Latina y los Estados Unidos, unimos esfuerzos en un libro publicado en inglés por la editorial Praeger, (Wesport, Connecticut, London) titulado Globalization With a Human Face, edición que estuvo a cargo de los profesores John W. Murphy, Jun Min Choi y Manuel Caro. Hoy, en una edición bilingüe, en español y en inglés, de nuevo reunimos esfuerzos desde los Estados Unidos, Europa y América Latina para tratar el tema de la filosofía en la era de la globalización.

Once escritores, incluyendo al autor de estas líneas, provenientes de diferentes universidades, centros e institutos de investigación de los Estados Unidos, América Latina y Europa, presentan sus trabajos sobre diferentes temas que confluyen al objetivo propuesto. “Un nuevo concepto de sociedad civil para/desde América Latina”, John Murphy y Manuel Caro; “La globalización y la homogeneización como amenaza a la diversidad cultural”, Jung Min Choi; “Identidad ambivalente, plurinación y etnoeconomía”, Carlos Largacha Martínez; “La planificación por escenarios, como un método de desarrollo social, responsable y sensible”, Vicente Berdayes; “Filosofía e identidad cultural de cara a la globalización”, Antonio Sidekum; “Proyecto de Nación y Globalización”, Horacio Cerutti Guldberg; “Interculturalidad o Barbarie”, Raúl Fornet Betancourt; “La Unidad en la Diversidad: la filosofía ante los desafíos actuales”, Alejandro Serrano Caldera.


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19.11.07

Verdad y Método de Hans-Georg Gadamer. Artículo completo.

Ayer prometía que hoy subiría el artículo completo, pues ahí va, primero desgloso los post y luego el enlace al susodicho:

Defensa del pluralismo teórico.

Ha sido extraña la ocasión en que he vertido algo así como mi "voz escritural" en este lugar. Tiendo a realizar observaciones o bien extrafilosóficas o netamente superficiales. Me gustaría iniciarme en la posibilidad de exponer algunas ideas y como preámbulo esbozo este breve artículo. Creo que siguiendo las coordenadas que trazaré en las siguientes líneas se puede comprender, en gran medida, el talante que subyace a mis afirmaciones presentes y futuras.

Por otra parte, supone para mí un "acto de fe", como lo son todos los "sedimentos" de base en cualquier postura filosófica, la defensa a ultranza del pluralismo teórico.

Con pluralismo teórico hago referencia a un marco temperamental y no, exactamente, a una tesis espistemológica, aunque, por extensión, también lo es. Cuando aludo a un temperamento me refiero a una forma de "estar en el mundo" y enfrentarse con la actividad teórica. El pluralismo teórico considera que no se deben cercenar las teorías y enfrentarlas entre ellas con el fin de reducirlas, movimiento que encierra la idea de lograr una "teoría única" que refleje la realidad, sino que desde el pluralismo se fomenta la participación del mayor número de teorías en el "patio" del conocimiento, contraponiéndolas, comparándolas (si es posible y no resulta una tarea inconmensurable, cosa que sucede muchas veces), desarrollándolas y rechazándolas a título personal si las creemos futiles. Esta postura responde a la creencia de que así, siguiendo estas pautas tolerantes, se fomenta el progreso en todos los campos.

En la modernidad la ciencia ha tomado un papel relevante. Pese a la afirmación tan contundente en primer lugar creo importante destacar que con "ciencia" hacemos alusión a un término abstracto imposible de acotar, salvo que manejemos metodologías restrictivas y consideremos que es ciencia lo que cumple tal metodología, asunto este que, llevado al extremo, nos dejaría sin la posibilidad de introducir ninguna "teoría" más o menos popular en el saco de la ciencia. Pese al valor de la ciencia en la modernidad esto no implica que las ramas netamente humanistas se agoten o deban ser subsumidas por la metodología científica sino, muy al contrario, creo imprescindible que continúen su desarrollo en paralelo con el intento de convertirlas a los métodos propios de las ciencias naturales. En la actualidad los enfoques humanistas han dado un resultado que no se puede menospreciar: llenan un hueco que las ciencias de la naturaleza son incapaces de llenar y, salvo que seamos profetas o juguemos a serlo, que no parece cercano el día en que el método de las ciencias naturales pueda abarcar todos los problemas que conciernen al ser humano y su vida en sociedad de una forma satisfactoria. Puedo comprender que se contraargumente, en el sentido en que lo hizo Kant, que las ciencias naturales han dado unos resultados, tanto en clave pragmática como en lo que respecta al conocimiento aportado, que no han podido dar las ciencias del espíritu. He dicho "en el sentido en que lo hizo Kant" porque, ciertamente, en su momento las ciencias naturales gozaban de unos logros, al menos, aparentes, absolutamente sorprendentes; la física newtoniana explicaba el universo de manera satisfactoria, mientras las matemáticas parecían casi acabadas, igual que la física, la lógica (otro lenguaje formal) podía considerarse definitiva, todo parecía apuntar a que el método científico, recién bautizado, podría elevar las cotas de conocimiento casi hasta el infinito. Sin embargo, no es esta la situación actual. En el presente las ciencias naturales gozan de un enorme prestigio social pero no parecen lograr enunciados que, definitivamente, expliquen la realidad y nos muestren la "verdad". Es más, la física actual es mucho más embrollada y está en una situación más complicada que la física en tiempos de Kant e, incluso, se encuentra con problemas de base que el mismo Kant hubiera considerado imposibles. Así, por ejemplo, con la física que cosechan nuestros contemporáneos no se puede emitir un juicio categórico acerca de qué sea la materia, juicio que dependerá de una posición teórica controvertible ( una postura cercana a la física cuántica o la teoría de cuerdas etc. siendo las teorías autoexcluyentes). De ahí que, incluso, el cosiderarse materialista sea imposible de sostener salvo por negación.

No sólo hay una convicción ética en la afirmación de que "cuanto más mejor" con respecto al pluralismo teórico sino que me manejo bajo el presupuesto de que un elevado número de teorías eleva las probabilidades de un progreso próspero de algunas de ellas. Sin duda la visión aniquiladora y restrictiva con respecto al desarrollo teórico contiene un sedimento ideológico, que no es ni más ni menos que la renuncia a los principios democráticos más elementales y el "canto escondido" a favor de la imposición totalitaria. Cuando se alude a monismo teórico o a monismo metodológico realmente se está haciendo referencia a un sistema de imposición social sobre los pensamientos y creencias que se han de manejar, por ejemplo, en el terreno académico. El monismo metodológico se asienta, además, en una postura excesivamente ingénua que desconoce la historia de la filosofía y de la ciencia y que resulta eminentemente (cuando este monismo es de tipo cientifísta occidental) etnocentrica, forma laxa de decir, "racista". El monismo metodológico supone un método (el de las ciencias de la naturaleza) que realmente no existe y que, por tanto, no puede ser aplicable. Incluso las bases metodológicas más elementales, como el considerar que la ciencia procede mediante un proceso "hipotético-deductivo", es demolida por el examen minucioso de los desarrollos teóricos más o menos satisfactorios en la historia de la ciencia.

Frente a tal panorama parece más correcto apostar por la proliferación teórica, teniendo presente, a su vez, el principio de inconmensurabilidad (Kuhn y Feyerabend) que nos impide, en muchas ocasiones, comparar teorías. Las diferencias lingüísticas y los estratos de la realidad o los niveles de abstracción empleados nos llevan a renunciar a la posibilidad de comparar productivamente teorías que distan entre sí de manera evidente. No parece factible que las "neurociencias" actuales pueda compararse en bloque con la "ontología" de Heidegger, se encuentran en estratos diferentes de reflexión y explicación. Es más, en la actualidad, si quisiéramos "verificar" empíricamente, por ejemplo, "el ser y la nada" de Sarte no contaríamos con artimañas ni medios para llevar a cabo los experimentos precisos además de que amplios sectores de la obra se presentan en un nivel de abstracción reflexiva que no alude a términos empíricos y, por tanto, negando a Carnap, no pueden verificarse aunque sí contengan sentido. Someter la metodología humanista a los axiomas básicos del naturalismo supone subyugar una disciplina a otra bajo la suposición de que la segunda es mejor aunque no pueda probarse tal afirmación. Gran parte de los mayores logros de la humanidad se han desarrollado desde propuesta que resultan "inverificables empíricamente" y, sin embargo, su valor, incluso para exponer o explicar la realidad, es innegable. Que no exista la posibilidad de lograr una certeza absoluta en torno a la "verdad" de las afirmaciones o propuestas de esas obras no debe ser un motivo para desvalorizarla, más aún cuando ni las propias ciencias naturales son capaces de encontrar un patrón que sirva para sostener una certeza absoluta de sus postulados. Detrás de la creencia en la existencia de una certeza absoluta se esconde, obviamente, un talante esencialmente teológico que cree que puede producirse una revelación última y absoluta con respecto a la realidad.

Por hoy lo dejo aquí, la reflexión, muy a la base de lo que filosóficamente importa, continuará cuando más o menos me plazca y tenga fuerzas para ponerme frente al monitor.

18.11.07

Descubiertas las bases neurológicas de la agresión humana.

Pese a lo tendencioso del título el artículo merece ser leido:


Dos estudios llevados a cabo con individuos violentos han podido demostrar que sus cerebros presentan anomalías en regiones muy concretas. Adolescentes considerados violentos reaccionan con miedo y pierden capacidad de razonamiento cuando se les muestran imágenes de rostros amenazantes. En otro estudio se comprobó que la corteza prefrontal es más pequeña en asesinos y personas de comportamiento antisocial. Estos estudios centraron el debate de la reciente conferencia anual de la Society for Neuroscience norteamericana, donde también se puso de manifiesto que la estructura cerebral, que depende mayormente de la genética, no siempre es determinante para que un individuo sea violento, ya que el entorno puede asimismo modificar su estructura. Por Olga Castro-Perea.

Las actitudes violentas y la agresividad tienen un origen neuronal detectado por recientes investigaciones en el campo de la neurología. Déficits muy concretos en la estructura del cerebro parecen subyacer bajo las tendencias violentas y demasiado impulsivas, y su conocimiento podría servir para desarrollar tratamientos preventivos, así como para diagnosticar posibles futuros comportamientos violentos en niños y adolescentes, según un comunicado de la Society for Neuroscience norteamericana.
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The Ister. Un documental Heideggeriano.

Aún no la he visto pero habrá que estar al tanto de lo que pueda suceder con este documental e intentar conseguirlo, por aquí dejo algunos datos sobre el "film":

The Ister es un ensayo documental cinematográfico de 189' de los australianos David Barison y Daniel Ross, un recorrido por el Danubio desde su desembocadura en Rumania hasta la Selva Negra en Alemania. La película atraviesa las ruinas arqueológicas, proezas de ingeniería, ciudades devastadas por la guerra y celebraciones de distintos países europeos comunicados por el río.

The Ister (de "istros": antigua denominación griega para el Danubio) está basada en una serie de conferencias universitarias dadas por Martín Heidegger en 1942, centradas en la poesía "The Ister" de Friedrich Hölderlin. El poema y la figura controversial de Martín Heidegger son el leit - motiv de este viaje filosófico el cual, a través de entrevistas a filósofos como Bernard Stiegler, Jean-Luc Nancy, Lacoue- Labarthe y el cineasta Hans- Jürgen Syberberg se pregunta a propósito de la relación del hombre y la técnica, la filiación nazi de Heidegger y el legado de la cultura greca en la contemporaneidad.

Trailer:








Página oficial: aquí.

Verdad y Método de Hans-Georg Gadamer. (3/3)


[Primera parte del artículo: aquí . Mañana subiré el artículo entero y el índice total de posts]

En la tercera parte, el diálogo de pregunta y respuesta introduce una universalización de la hermenéutica bajo el hilo conductor del lenguaje. El hecho de que toda verdad es la encarnación de una respuesta a una pregunta situada, para el autor no es sólo una peculiaridad de las ciencias del espíritu, sino, además, un rasgo fundamental de nuestra experiencia lingüística del mundo en general. También aquí hay que evitar, según Gadamer, una abstracción con motivación cientifista: la primacía del enunciado que puede someterse a un tratamiento metódico y aislado, desconectándolo, no obstante, de su horizonte de motivación, es decir, de la pregunta o situación a la que responde la frase en cuestión. Este intento de tematizar el lenguaje desde su terreno dialógico se encuentra ya en la teoría agustiniana sobre el "verbum", la cual entendía la palabra externa como una sonorización a modo de tanteo de una palabra interior. La dimensión universal de nuestro carácter lingüístico, su referencia a lo precedente y a lo que rebasa el horizonte dado, recibe en Gadamer la designación de lo "especulativo". En lo expresado espeja (del latín especulum) siempre una infinitud de sentido, que quiere ser oido y realizado juntamente de forma dialógica. Finalmente, este elemento del lenguaje se refiere a un aspecto universal de la filosofía, tal como se insinúa en el capítulo final. Una filosofía que se entienda desde un diálogo previo y desde una pregunta o inquietud que la hace posible, desplegará un tipo de reflexión diferente del que surge del paradigma dominante de los métodos. Tendrá que ser una filosofía hermenéutica.

Verdad y Método de Hans-Georg Gadamer. (2/3)


[Primera parte del artículo: aquí]

A partir de aquí, en la segunda parte, el autor desarrolla una hermenéutica adecuada a las ciencias del espíritu. Frente al ideal metódico de la propia disolución del interprete, Gadamer, de acuerdo con Heidegger, acentúa la significación de la historicidad y la estructura de juicio inherente a todo comprender. En este contexto, se dirige contra la desacreditación de los prejuicios que trajo la Ilustración, considerándola otra abstracción causada por la conciencia del método. Un comienzo nuevo total no está en consonancia con nuestra razón histórica. Según Gadamer, la historicidad no constituye ningún impedimento, sino que más bien es una condición del comprender, la pertenencia a una historia que obra en nosotros posibilita la separación entre juicios verdaderos y falsos. La «conciencia histórica» desarrollada en el s. XIX no constituye ninguna novedad en cuento pudiera desvirtuar esta historia de la comprensión; más bien ha de complementarse con una «historia de la memoria efectual», que se sabe resultado de una historia que ha de someterse justamente a la reflexión, pero que nunca puede llevarse a una transparencia plena. De esa manera, la comprensión individual se presenta como una comprensión en el acontecer de la tradición en el que pasado y presente se median recíprocamente. Puesto que, según Gadamer, no es posible separar un horizonte aislado del presente, como si fuera una cosa, y un horizonte cerrado del pasado, el comprender ha de inscribirse más bien como una realización de una fusión de horizontes entre el presente y el pasado. Por tanto, la lógica adecuada a las ciencias del espíritu no podrá provenir de una metodología cientificista o historicista, sino de una lógica de pregunta y respuesta: de la pertenencia a una tradición, a una situación histórica y a una planteamiento determinado, nacen según Gadamer los temas concretos que se debaten en las ciencias del espíritu. Ahora bien, la dialéctica de pregunta y respuesta no puede tergiversarse como un juego autónomo del sujeto que investiga. Partiendo del modelo platónico y hegeliano, Gadamer entiende como un acontecer en el que nosotros tomamos parte.

Verdad y Método de Hans-Georg Gadamer. (1/3)


[ Reseña extraida de: Franco Volpi, Enciclopedia de obras de filosofía, Herder Editorial, Madrid, 2005, trad. Raúl Gabás, pp 767-768]

El título original de la obra es: "Wahrheit und Methode, Grundzüge einer philosophischen Hermeneutik" publicada en 1960.


El "opus magnun" de Gadamer brota de la resistencia contra el predominio del método moderno en nuestra cultura. Sin embargo, Gadamer no se dirige contra lo metódico como tal en los campos donde esto cosecha éxitos legítimos, sino que, más bien, se esfuerza por sacar a la luz y analizar en su legitimidad experiencias de la verdad que se hallan fuera del control que compete al método de las ciencias naturales. La investigación del autor se refiere ante todo a las ciencias del espíritu, cuya concepción de sí misma se ha basado cada vez más en el modelo metodológico de las ciencias exactas, tan coronadas por el éxito según todas las apariencias. La reflexión gadameriana tiende a liberar las ciencias del espíritu de esta camisa de fuerza metodológica. Pero como el problema de la comprensión se encuentra también fuera de la ciencia, en el arte, en la conversación, su reflexión rebasa el marco de las ciencias del espíritu y desemboca en una hermenéutica universal que tiene como tema la insuperable historicidad y vinculación lingüística de nuestra experiencia en el mundo. La primera parte arranca de la autocomprensión metódica desfigurada de las ciencias del espíritu. Esas ciencias, acorraladas cada vez más en una posición deficitaria y defensiva frente a las ciencias naturales, a partir del s. XIX confiaran en garantizarse el respeto a través de una reflexión sobre el método. Gadamer de acuerdo con Helmholtz, se pregunta si el método es tan central para las ciencias del espíritu y si aquí no están más bien en juego otras condiciones. Hasta Kant, dice el autor, las ciencias relativas al hombre podían legitimarse todavía por las líneas fundamentales del humanismo ( la formación, el cultivo del gusto, la capacidad de juicio, el "sensus communis") que apenas pueden someterse a un método. Kant denegó a estas instancias toda pretensión de verdad, porque no alcanzan los estándares rigurosos de las ciencias exactas; lo que no se acredita con estos criterios tiene solamente una validez subjetiva. Así, según el autor, las ciencias del espíritu estaban ante la alternativa fatal de elegir entre la trivialización estética y un recurso a las ciencias que se apoyan en un método. Gadamer, en sus exposiciones sobre el arte, muestra que la "distinción estética" es ya una abstracción inspirada por la imagen metodológica del mundo, y que al arte el corresponde su propio potencial de verdad, que rebasa las raíces del método. En el encuentro con el arte se experimenta una verdad del sentido y de la vida que afecta al todo de nuestra propia comprensión y lo pone en juego.

Historia de la filosofía en el diario el mundo.

[ Con el primer tomo en la mano he editado una actualización sobre el motivo por el cual comprar esta colección es una estafa en toda regla: aquí artículo.]


Francamente, el diario elmundo es de esos diarios que, sólo verlo, me pone enfermo. No por sectarismo político, cosa que ya superé hace mucho, sino por el mero hecho de que es un diario "esencialmente" mentiroso. Lleva tres años riéndose de toda España con sus "conspiranoias" acerca del 11 de marzo y el atentado terrorista perpetrado por radicales religiosos fundamentalistas y, lo que es peor, riéndose de las víctimas. Todo con la voluntad de enturbiar el ambiente nacional, si tal cosa existe, crispar un poco la cosa y molestar al actual gobierno de España. Sin embargo, en esta ocasión, debo partir una lanza en favor de este periódico, no de su información, pero sí de una propuesta que me ha sorprendido gratamente. A partir del sábado que viene, es decir, del sábado 24 de noviembre va a lanzar una colección, inicialmente por un euro, que pretende recoger en 20 tomos a algunos de los mayores pensadores de la historia occidental. Cada tomo constará de un resumen en forma de "vida y obra" de un autor filosófico concreto y, finalmente, algunos textos escogidos. En definitiva, un acercamiento a la historia de la filosofía, que es siempre filosofía viva.

Han anunciado el primer tomo donde abordarán el pensamiento de Sócrates y Platón, si es que el pensamiento de Sócrates logra ser individuado, cosa harto difícil. Parece ser, al menos eso prometen en su edición de papel, que todos los tomos constarán de un mínimo de 400 páginas. El primer tomo cuesta 1 €, del precio de los demás será de 12´90 € (precio abusivo para lo que se cuece en el mundo de las promociones de los diarios de tirada nacional).

He encontrado la página con información acerca de esta colección que pueden consultar aquí. Los autores escogidos son los siguientes:

Sócrates y Platón.
Aristóteles.
Séneca.
San Agustín.
Santo Tomás.
Descartes.
Pascal.
Rousseau.
Adam Smith.
Kant.
Hegel.
John Stuart Mill. ( inapropiado a mi juicio dada su relevancia).
Darwin.
Marx.
Nietzsche.
Freud.
Russell.
Ortega y Gasset.
Popper. (otro autor que uno se pregunta qué pinta en esta colección)
Sartre.

Después de leer la lista, cabe preguntarse un par de cuestiones acerca de los representantes del siglo XX escogidos por el periódico. Freud y Sartre pueden excusarse, Ortega por cuestión nacional también, Russell vale como representante de la filosofía anglosajona, lo de Popper me parece una falta de respeto evidente, pero aquí el periódico muestra su "tendencia" política, al igual que al incluir a Adam Smith. Sin embargo uno se pregunta ¿y los pensadores más importantes del siglo XX? ¿Se los estarán dejando para otra colección :-) ?. De entrada falta Heidegger y Wittgenstein los cuales deberían constar en la colección para ser representativa. Los Derrida, Foucault, Deleuze, Ricoeur, Levinas, Bergson etc etc etc puedo comprender que falten. Incluso Heidegger podría haber sido polémico (por lo odiado y amado que resulta, a partes iguales), aunque me parece ineludible y mucho más imprescindible que Sarte (que, al fin y al cabo, bebe de Heidegger de forma descarada). Pero que falte Wittgenstein es algo absolutamente incomprensible o ¿es acaso Russell mejor representante que Wittgenstein o más influyente que éste?

Pese a todo vamos a darle las gracias a quien ha tenido esta feliz idea y esperar que la colección sea tan "apetitosa" como promete ser. A ver si elpaís toma nota y, de paso, el PSOE, que no hace más que empeñarse en aniquilar la filosofía del ambiente cultural y académico español (en educación media parece que lo van a lograr).