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21.2.08

Una mala tarde la tiene cualquiera.


Es esencial a toda pregunta el que tenga un cierto sentido. (Hans-Georg Gadamer, Verdad y Método, ed. Salamanca, p. 439)

Formulamos la pregunta: ¿ Cómo se caracteriza la estructura espiritual de Europa? Es decir, Europa entendida no geográfica o cartográficamente, como si se pretendiera circunscribir a un ámbito de los hombres que conviven aquí territorialmente en calidad de humanidad europea. En el sentido espiritual pertenecen manifiestamente también a Europa los Dominios Británicos, los Estados Unidos, etc., pero no los esquimales ni los indios de las exposiciones de ferias ni los gitanos que vagabundean por Europa permanentemente. (Edmund Husserl, Invitación a la fenomenología, Paidós, p. 82)

Experiencia y ciencia.

La experiencia individual se nos da de forma espontánea como un acontecer cargado de matices y cuyo ordenamiento discursivo resulta imposible. De esta imposibilidad de un ordenamiento verbal de la experiencia, por extensión, de una forma de vivencia, hemos de extraer alguna generalización que haga posible el generar ciencia. La ciencia, por definición y metodológicamente, rescata de las experiencias componentes que se prestan a ser generalizados. Obviamente, lo que une bajo un rasgo común las diferentes experiencias, permitiendo la generalización, es, tan sólo, un matiz concreto de cada una de ellas, con lo cual, en la generalización científica queda omitida, perdida en la subjetividad, la mayor parte de los rasgos constitutivos del acontecer experiencial. Es por ello que la ciencia nace lastrada por una probreza intrínseca que hace de sus armazones teóricos, si bien útiles desde el punto de vista práctico (lease, tecnológico y predictivo), un elemento demasiado macilento como para poder dar cuenta de la necesidad humana. Una necesidad que se manifiesta en lo indispensable que resulta lograr una cosmovisión satisfactoria para interpretar nuestro entorno, favoreciendo así la comprensión dotadora de sentido.

20.2.08

Vuelta a la duda.

El ser humano vive permanentemente inmerso en la comprensión, en esta línea, su modo de ser es la comprensión y, gracias a ésta, se orienta en todos los planos de su vida. Es éste uno de los logros de la filosofía heideggeriana que empleó fructíferamente como legado la filosofía hermeneútica. La "hermeneútica", tras Gadamer, no es la práctica del enfrentarse a textos sino una forma de dar cuenta del modo de ser propiamente humano y de su actividad más constante, la actividad comprensiva. Quedan atrás los intentos de elaborar una metodología de la comprensión dispuesta para la aplicación en la lectura e interpretación de textos. La comprensión se da espontáneamente en el seno de la vida y no puede ser forzada para que emerja a través de un método.

Más allá del resultado que aquí hemos expuesto y qu ese hace explícito en la filosofía de Gadamer se pueden obtener conclusiones que, muy desviadas del sendero gadameriano, apuntalan intuiciones permanentes en la historia de la filosofía. En primer lugar, la comprensión emerge desde una dialéctica de poder o no-poder, no es posible qu ese dé la comprensión donde espontáneamente no emerge del sujeto. Luego, frente al texto, la desigualdad humana, la potencia e impotencia del sujeto, se hace patente. La mala comprensión no es un problema metodológico, sino un no-poder insalvable que difícilmente podrá ser subsanado. Cierto que se puede aspirar a una mejora comprensiva mediante una ganancia en claridad en lo que a la situación histórica se refiere mas cuando, aún así, la comprensión no se da o se da mal, erróneamente, la frontera será infranqueable.

Desde estar perspectiva surge una aristocrácia filosófica que, frente al texto, tiene la virtud de poder, espontáneamente, sacarle un sentido, un momento de verdad y, por contraste, un segmento que se sitúa del lado del no-poder. Quizá la disparidad interpretativa se sitúe más en este terreno que en el terreno de las diferencias intrísecas a las subjetividades.

En segundo lugar, me gustaría exponer lo que, bajo mi punto de vista, se hace obvio en el momento de comprensión. Ante todo, el que comprende un texto comprende también sus líneas causales fundamentales, con lo cual es incapaz de enfrentarse a él negándolo dogmáticamente. No resulta de este suceso que el lector, el hermeneúta, en la comprensión pierda su propia postura filosófica sino que, al comprender el texto, es capaz de someterlo a la duda sin caer en la negación automática. Creo que las posturas que se enfrentan a la historia de la filosofía desde su negación absoluta lo hacen, no por convicción, sino por impotencia, por un no-poder comprender. Con esto, la actitud comprensiva retoma, cuando se da, uno de los puntos capitales de la filosofía, la constante convivencia con la duda y con la incertidumbre.

18.2.08

Prejuicios.


Una de las mayores virtudes encerradas en la amplia y valiosa obra "Verdad y Método" de Hans-Georg Gadamer la encontramos en su ataque frontal a algunos de los puntos centrales de la modernidad en favor de la recuperación de perspectivas que antaño se presentaban como obvias. Quizá uno de los puntos donde más duramente ataca a la modernidad es desentrañando el prejuicio, contradictorio, que se encuentra encerrado en este movimiento histórico. « Pues existe realmente un prejuicio de la Ilustración, que es el que soporta y determina su esencia: este prejuicio básico de la Ilustración es el prejuicio contra todo prejuicio y con ello la desvirtuación de la tradición. [VM, 337]

La modernidad, en un sentido que ya Adorno y Horkheimer habían adelantado, está cargada de contradicciones y aporías que minan de inicio su proyecto de forma casi integral. En este sentido la modernidad nace lastrada, minada por trampas internas que no ha sabido resolver y en cuya rendición se disuelve eso que han dado a llamar posmodernidad. Que se renuencie a los prejuicios es un prejuicio pero, un paso más allá, que se renuncie al prejuicio en favor de la razón parece un prejuicio aún más llamativo. En primer lugar, porque se renuncia a asumir una cierta situación histórica en favor del ahistoricismo de un valor absoluto que, no casualmente, resulta indeterminable. Toda la modernidad se asienta sobre una razón que, en su última consecución, se solidifica en forma de racionalidad científica de margen estrecho. En este sentido, la visión miope se consuma definitivamente. En contra de este resultado, Gadamer nos retrotráe no a un salto cualitativo por encima de la modernidad sino a un salto "por debajo" que recobra ciertos motivos clarificadores de la filosofía griega para devolver a la claridad cuestiones que, antaño claras, la modernidad se encargó de enturbiar. Contra los márgenes cerrados emerge el retomar, siguiendo la estela heideggeriana, una situación marcada por un horizonte abierto en cada momento. Horizonte determinado singularmente por la situación histórica, con toda la carga de prejuicios que eso supone, y en un constante movimiento progresivo. Se retoma así la comprensión histórica autoevidente que se nos da, previa a toda reflexión, en la familia, las instituciones, la sociedad, etc.. en la situación histórica y que no es más que un esqueleto de prejuicios. Los prejuicios constituyen la cultura, es más, la cultura no es más que un amasijo de prejuicios heredados y dispuestos, eso sí, para ser sometidos a prueba. Con estas matizaciones, pasando por la recupareración de un sentido pre-estético del arte, se abre la posibilidad de elaborar una situación hermeneútica que nos permita el enfrentamiento con los textos heredados por la cultura, no ya para ensuciarlos con juicios y opiniones sobre su veracidad meramente comparativa, eso de juzgar si Kant tenía o no "la razón", si estaba en lo cierto "Spinoza", sino para comprenderlos y respetarlos. Primera y fundamental tarea del lector que, tantas veces, se aventura por el sendero de la crítica meramente destructiva aún antes de que la comprensión se haya dado con una cierta claridad.

9.2.08

En defensa de la filosofía.

Me entero a través del blog antes de las cenizas de que en Madrid se ha fundado una "Plataforma en defensa de la filosofía" que espero se extienda a toda España. Desde aquí suscribimos el manifiesto reivindicativo que paso a copiar literalmente:

Tomo un extracto y paso el link para consultar el manifiesto íntegro:

La aplicación de la LOE va a afectar, en general, a la posibilidad de una enseñanza integral y de calidad al devaluarse los contenidos más teóricos de la educación, como son los científicos y los filosóficos. Esto es debido a una orientación hacia la proliferación nada armoniosa de asignaturas optativas en el currículo. Arrastrada por esta inercia, esta reforma afectará a las asignaturas propiamente Filosóficas, alterando tanto los contenidos como la asignación de horas para su desarrollo. Frente a las actuales 2 horas semanales de las que dispone la asignatura de Ética, su sustituta, la Educación Ético–Cívica, sólo dispondrá en la Comunidad de Madrid de 1 hora. A la Filosofía y Ciudadanía, que vendrá a reemplazar a la Filosofía de 1º de Bachillerato, sólo le corresponden (a falta de la publicación del Decreto autonómico que establezca el currículo de Bachillerato en la Comunidad de Madrid) 2 horas semanales. Y la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato se encuentra en la misma situación. Quizás ésta es la razón por la que la Comunidad de Madrid ha comunicado a los sindicatos que este año no prevé ofertar ninguna plaza para la especialidad de Filosofía.

Esto significa que las asignaturas obligatorias vinculadas a la Filosofía podrían ver reducida su carga horaria en una proporción importante, además de ver recortado su contenido más propiamente filosófico. No obstante, a la espera de que la Comunidad de Madrid cumpla con su compromiso educativo, en el momento de la determinación del 35 % del currículo que le compete, requerimos que apueste por una enseñanza de calidad, de manera tal que mantenga las horas necesarias para el desarrollo de los contenidos específicamente filosóficos.

Expuesto lo anterior, solicitamos de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid (a la que corresponde el establecimiento definitivo del currículo del Bachillerato en esta comunidad autónoma) lo siguiente:

a) Que la asignatura de Ética de 4º E.S.O. vuelva a contar con sus dos horas semanales de clase. La situación de la Educación Ético–Cívica, con sólo una hora semanal de clase, hará casi imposible un tratamiento de los problemas que no consista en un adoctrinamiento ideológico. Esto, con independencia de cualquier posible característica interna de la asignatura, se debe sencillamente al poco tiempo del que dispondrá: con una hora a la semana será materialmente imposible intentar articular reflexivamente en clase las distintas Teorías Éticas y su fundamentación filosófica.

b) Que la asignatura de Filosofía y Ciudadanía conserve las tres horas semanales de que dispone la Filosofía actual: Los contenidos mínimos establecidos en el currículo de Bachillerato requieren un tiempo suficiente para dotar a los alumnos de las herramientas conceptuales mínimas para articular la reflexión teórica exigida. La permanencia en el currículo de un bloque destinado a la introducción general a la filosofía, junto a los bloques específicos de filosofía política, hace que sea indispensable contar con esta tercera hora en 1º de Bachillerato.

c) Que la asignatura de Historia de la Filosofía cuente con cuatro horas semanales de clase: De entre todas las asignaturas de las que los alumnos tienen que examinarse en la P.A.U., Historia de la Filosofía se encuentra en una situación desfavorable, pues dispone únicamente de 3 horas semanales para su desarrollo frente a las 4 horas de las que dispone el resto. Frente a este clamoroso agravio comparativo se hace necesario disponer de 4 horas semanales para su desarrollo.

Solicitamos, en definitiva, el apoyo de todos: de los profesores, que saben de la importancia de un exigente nivel de contenidos, de alumnos, madres y padres, de las Administraciones Públicas y de todo ciudadano conocedor de los requerimientos de una cultura democrática. Pues no reclamamos sino los medios y la organización necesarios para la formación científica y teórica de los ciudadanos cultos que nuestra sociedad reclama.

Para firmar el manifiesto puedes enviar un correo indicando tu nombre, DNI y profesión a la dirección:

plataforma.filosofia@gmail.com

Manifiesto íntegro.