La vignette es un género muerto pero al mismo tiempo de lento renacer. En su definición de diccionario es la representación literaria de un "instante" o breve momento sin continuidad ni pasado. Tienen mucho de impresión, de pintar el momento. Es casi lo mismo que los franceses llaman anecdote y los alemanes Collage. Trata de captar emociones, gestos, colores y sonidos narrados, en lugar de una historia con planteamiento, nudo y desenlace. Puede considerársela como representación pictográfica del mínimo espacio y/o tiempo significativo y que constituye la unidad mínima del montaje del texto. En algunas épocas tuvo gran prestigio y uso literario, en el periodismo demócrata se acercó en peligrosidad política al brulote. Los alemanes, siempre precisos en los conceptos, llamarían a este texto un Charakterskizzen. Aquí presentamos una anecdote, una viñeta filosófico-política que pintará de cuerpo entero al filósofo más importante del siglo XX, hablamos de Martin Heidegger. La escribe-relata otro filósofo importante, discípulo y fiel seguidor del Mago de Messkirch, Karl Löwith. Con la humildad del discípulo ante el gran maestro el recuerdo proyecta de manera más preciosa e intuitiva la adhesión de uno de los filósofos más grandes del siglo XX al nacionalsocialismo.
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