
La obra de Mircea Eliade en su conjunto representa uno de los esfuerzos más sobresalientes por abordar el fenómeno religioso desde una perspectiva que aspira a la omniabarcabilidad. Obviamente no lo logra. Sin embargo, sí consigue aproximaciones a tradiciones religiosas cuya comprensión desde su no-vivencia resulta casi imposible, más aún para la mentalidad europea.
En la presente obra Eliade enfoca la tradición religiosa india que se remonta hasta los Upanishad a través de diversas ramas que él intenta aunar bajo el esquivo término de "yoga" como una filosofía eminentemente existencialista y esto porque, según afirma, su preocupación se centra en un único y esencial problema "la estructuración de la condición humana". Dentro de este marco la filosofía hindú aspira a un "descondicionamiento" del ser humano. Pero ¿descondicionamiento de qué?. Muy "europeamente" Eliade afirma que los textos antiguos apunta, aunque sin valerse de un término tan, a la historicidad: "...la maya [concepto nuclear del hinduísmo] no es sólo ilusión cósmica,sino también y principalmente historicidad." No podía ser más arriesgada la tesis de Eliade.
Una meta como la planteada se vertebra en torno a cuatro conceptos-fuerza (de los cuales ya he citado uno) y que en occidente alcanzaron una cierta fama a través del burdo sincretismo blavatskiano (asunto en el que Mircea no entra, ni tan siquiera cita):
a) La ley del Karma: la ley de la causalidad universal, que solidariza al hombre con el Cosmos y lo condena a transmigrar infinitamente.
b) La maya (ya citada): la ilusión cósmica, soportada por el ser humano mientras está enceguecido por la nesciencia.
c) El Nirvana: la realidad absoluta situada en algún lado más allá de la ilusión cósmica entretejida por la maya y por la fuerza de los límites de la experiencia humana condicionada por el karma.
d) El Yoga: los medios para llegar al Ser, los términos adecuados para adquirir la liberación.
Todo ello en un marco ontológico que, desde mi perspectiva, es incomprensible para la tradición filosófica occidental. Un marco que aúna el más radical materialismo con una suerte de dualismo que se vale de una acepción de "espíritu" (que no alma) casi inasible. Es precisamente en este punto donde encalla la posibilidad de acercarse al modo de pensar que emana de la experiencia religiosa hindú. Y no aludo únicamente a la obra del Eliade sino al conjunto de intentos desesperados de acercamiento teórico desde el pensamiento occidental.
A este aspecto dedicaré las siguientes anotaciones con un cierto afán aproximativo aún conociendo el fracaso anticipado de una explicación; explicación donde la obra de Eliade tampoco logra ser totalmente satisfactoria.